Documento de Educación de personas adultas sobre Las necesidades de los niños con altas capacidades. El Pdf explora las necesidades emocionales de niños con altas capacidades, analizando el perfeccionismo, la cultura escolar y los estereotipos que influyen en su desarrollo, con un enfoque en psicología.
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Es curioso hablar de necesidades. ¿ Realmente cuando hablamos de necesidades estamos hablando de carencias? La reflexión al res- pecto me ayuda a poder afirmar que los niños con altas capacidades viven y se desarrollan como cualquier otro niño, por lo tanto, tienen las mismas necesidades o carencias que los otros niños. Hacen el mis- mo camino mientras desarrollan las etapas propias de la edad y del contexto en donde están. No obstante, hay aspectos de su identidad que se desarrollan antes que otros niños de su misma edad cronologi- ca (Webb & Kleine, 1993).
Los niños con Altas Capacidades (AACC) pueden tener el mismo potencial de problemas que los demás, como la pobreza familiar, el abuso de sustancias o una familia desestructurada.
Según los estudios realizados por Shapiro, Lawrence E. algunas de las necesidades y los problemas parece que pasan más a menudo y coinciden entre este tipo de niños.
Es muy útil la detección de conductas o situaciones para poder intervenir y lograr la corrección de las mismas. Especialmente si ha- blamos desde la educación emocional. Entender los problemas que se derivan de su manera de pensar y sentir nos dará pistas para interve- nir adecuadamente y así, poder ayudarlo a modificar esas conductas.
Para ello es importante conceptualizar las necesidades de los ni- ños con altas capacidades, entendiéndolo como una interacción con el contexto (por ejemplo, la familia, la escuela o el entorno cultural) y también las que surgen internamente debido a muchas de sus carac- terísticas específicas.
La diversidad intelectual y los atributos de la personalidad que ca- racterizan a estos niños hay que señalarlos desde el principio. Estas ca- racterísticas pueden ser fuertes, pero los problemas potenciales también pueden estar asociados con ellos (Clark, 1992; Seagoe, 1974).
Por definición, es "inusual" en comparación con otros niños de la misma edad -sobre todo en las capacidades cognitivas- y requieren diferentes experiencias educativas (Kleine & Webb, 1992).
El niño a menudo tiene dilemas y puede ser interpretado como un activista, un inconformista o, lo que es aún peor, un niño que quiere llamar la atención.
N Los niños superdotados pueden ser aumentativos (los adultos a menudo defienden la tesis de que se pare- cen a los abogados). Los padres y otros adultos deben recordar que, si bien se ha de dar crédito a sus argumentos lógicos y convincentes, un niño es todavía un niño y requiere una disciplina adecuada, no importa si el razonamien- to es inteligente. Aquellos que manipulen a los adultos pueden sentirse muy inseguros.
2 Los niños superdotados pueden ser manipuladores (los padres y otros adultos deben tener cuidado de no permitirlo).
~ Un niño superdotado puede tratar de burlarse de pa- dres y profesores.
~ Su vocabulario sofisticado y el avanzado sentido del humor puede hacer que los niños superdotados gene- ren un malentendido, que puede hacer que se sientan inferiores y rechazados (esta es una razón por la que prefieren estar cerca de niños mayores y adultos).
Algunos de los rasgos comunes que pueden estar asociados con puntos fuertes característicos de los niños con AACC se muestran a continuación:
Tiene preocupaciones humanitarias. Trata de organizar las cosas. Son constructores de reglas compli- cadas y las personas a menudo los ven como autoritarios.
Adaptado de Clark (1992) y Seagoe (1974).
Leyre es una niña con altas capacidades. Nació en el año 2006 y a los tres años de edad razonaba de esta manera:
«Leyre (en la piscina): Mamá, he tenido que apagar las pilas porque si no hubiera chocado con aquellos niños».
«Leyre: Mamá, ¿de dónde viene el sueño?»
«Leyre (al rato de estar en Barcelona): ¿ Todo el mundo se ha vuelto catalán de repente?»
«Leyre: Por cierto, mamá, ¿cómo se construye la sangre?»
«Leyre: Tengo el virus del mareo. Su padre: Tú no tienes eso. Leyre: ¿ Tú cómo sabes que no lo tengo si tú no eres yo?»
«Leyre: A los aviones les faltan las plumas».
Las características de los niños con altas capacidades pueden pro- vocarles problemas sociales y emocionales que posiblemente afecten a su desarrollo emocional y social. Para entenderlos completamente, es una buena idea ver cómo las altas capacidades pueden influir en su comportamiento.
Estas características no son, en la mayoría de los casos, problemá- ticas por sí mismas, pero a menudo cuando se combinan entre ellas pueden dar lugar a patrones de conducta tales como. los descritos a continuación.
Las habilidades motoras, especialmente en la psicomotricidad fina, a menudo no coinciden con el desarrollo de las capacidades cog- nitivas conceptuales, en particular en la etapa de preescolar (Webb & Kleine, 1993). Estos niños pueden ver en su "mente-ojo“ lo que quie- ren hacer, construir o dibujar sin embargo, las habilidades motoras no les permiten alcanzar el objetivo, por lo que pueden sufrir una intensa frustración que puede dar lugar a estallidos emocionales.
Los niños dotados en edad preescolar y primaria (en particular superdotados) intentan organizar a la gente y las cosas. La búsqueda de coherencia pone el acento en "las reglas", que tratan de aplicar a los otros. Inventan juegos complejos y tratan de organizar a sus com- pañeros, a menudo provocando de esta forma resentimiento en ellos.
La capacidad de ver las posibilidades y alternativas puede impli- car que los jóvenes vean imágenes idealizadas de lo que podrían ser y al retornar a sí mismos, darse cuenta de que están por debajo de ese ideal (Adderholt-Elliott, 1989; Powell y Haden, 1984; Whitmore, 1980).
De la misma manera en que los jóvenes dotados pueden ver las dife- rentes posibilidades y alternativas, también son conscientes de los posi-