Documento de Teachteam sobre la poesía del siglo XX. El Pdf analiza la poesía española del siglo XX, cubriendo la Generación del '27 y la poesía posterior a 1939, con un enfoque en autores y obras clave para estudiantes universitarios de Literatura.
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Teachteam 2016-2017LIT - PAU Lírica + 1939 each Team
ATENCIÓN: A continuación, te indicamos las preguntas que pueden entrar en Selectividad en relación a esta Unidad I:
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El Modernismo hispánico es una síntesis del Parnasianismo y del Simbolismo, escuelas poéticas francesas del siglo XIX: de la primera toma la concepción de la poesía como bloque marmoreo, con el anhelo de perfección formal, los temas exóticos y los valores sensoriales; de la segunda, la concepción de que el arte debe sugerir, y la búsqueda de efectos rítmicos dentro de una variada musicalidad.
Los rasgos característicos del Modernismo se ven tanto en los temas como en el estilo. En general, desea la armonía, la plenitud y la perfección de un mundo que quieren idealizar y del cual huyen. Entre los principales ámbitos temáticos que cultiva esta estética, podemos destacar los siguientes: La belleza sensorial y la huida del mundo, el mundo interior del escritor, la sensualidad y la idealización de la mujer y el amor.
Para plasmar la belleza y su mundo interior, los modernistas escogen cuidadosamente las palabras, para producir efectos de musicalidad y color. Recursos:
También se da una recuperación de estrofas en desuso como la cuaderna vía (que utiliza versos alejandrinos) y el soneto con múltiples variantes.
Entre los muchos poetas que siguieron al maestro Rubén Darío, destacamos a Manuel Machado, Salvador Rueda, Manuel Reina, Ricardo Gil, Francisco Villaespesa, Antonio Machado, Ramón del Valle-Inclán y Juan Ramón Jiménez.
La obra de Rubén Darío supone el punto de partida del Modernismo, y todo cuanto se ha dicho más arriba sobre este movimiento se puede aplicar en grado sumo a este excepcional poeta. Él logró la síntesis definitiva entre lo parnasiano y lo simbolista.
Sus obras más importantes son:
El último tercio del siglo XIX fue muy negativo para la sociedad española a causa de una serie de problemas que concluyeron con el Desastre del 98, acontecimiento que sumió al país en una profunda crisis ideológica ante la ruptura del mito del Imperio español. Vinculado al regeneracionismo, corriente política que defendía la necesidad de impulsar una nueva generación que superase las viejas glorias del pasado, surge la Generación del 98 como un grupo de literatos que analizaran el problema español desde una perspectiva pesimista y crítica del país.
Es difícil establecer características comunes para un grupo de escritores tan heterogéneo como el que nos ocupa, aunque es indudable que hay rasgos compartidos por todos ellos -o al menos la mayoría- que no pueden ser obviados, pudiendo destacar:
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Los autores que conforman esta generación son: Miguel de Unamuno (1864-1936), Ángel Ganivet (1865-1898), Pío Baroja (1872- 1956), José Martínez Ruiz "Azorín" (1873-1967), Ramiro de Maeztu (1874-1936), Antonio Machado (1875-1939) y Ramón del Valle Inclán.
Se educó en la estética modernista y en el empleo de un lenguaje simple y conmovedor. En su poesía observamos una doble influencia: el romanticismo (Bécquer, Rosalía) y el simbolismo (Verlaine), lo cual lo sitúa entre los autores modernistas, aunque él no se queda solamente con la poesía como juego estético, sino que la define como una "honda palpitación del espíritu", la auténtica emoción humana. Así, Machado encaja dentro del Modernismo (Soledades, Galerías y otros poemas), pero también en la Generación del 98, sobre todo a partir de 1912 con la publicación de Campos de Castilla. Por lo tanto, este autor representa la unión e imposible separación de ambos movimientos. Los temas principales de su poesía son los recuerdos y evocaciones de su propia vida, la preocupación por España (Castilla y el paisaje de Soria como símbolos de la decadencia), el paso del tiempo, la muerte y la búsqueda de Dios.
En 1903 publica Soledades, ampliada posteriormente en 1907 con el título Soledades, Galerías y otros poemas. El simbolismo está omnipresente para representar los estados de ánimo y las obsesiones del autor (identificación de su estado anímico con el paisaje).
Su gran obra, Campos de Castilla, llegó en 1912, ampliada posteriormente en 1917. Además de los temas anteriores, aparece el tema de Castilla, el sentimiento del poeta asociado al paisaje, la crítica a la "España de charanga y pandereta", la esperanza en la juventud como elemento impulsor frente al atraso y la pobreza. Estos temas han motivado la inclusión del autor dentro de los autores del 98, puesto que los intereses y las preocupaciones de todos ellos eran coincidentes. La poesía que Antonio Machado escribió posteriormente es escasa y de menor calidad que la anterior. Destacamos las "Canciones a Guiomar", poemas inspirados por este amor de madurez, publicados por la Revista de Occidente en el número de septiembre de 1929 y algunas Poesías de guerra.
Los novelistas de la Generación del 98 coincidieron pronto en una serie de rasgos renovadores (rechazo al costumbrismo decimonónico, organización de la novela en torno a un personaje central, temática existencial, etc.), presentes ya en las cuatro grandes novelas de 1902: Camino de perfección (Baroja), Amor y pedagogía (Unamuno), La voluntad (Azorín) y Sonata de otoño (Valle-Inclán).
Es el guía de la generación del 98 y uno de los mejores intelectuales de la época. Catedrático de Griego y rector de la universidad de Salamanca, escribió poesías, ensayos, novelas y obras de teatro, en los que trató sus preocupaciones esenciales: España, el sentido de la vida, la inmortalidad y la existencia de Dios. Las novelas o "nivolas", como él las llamó; novelas que presentan las pasiones humanas, desnudas de ambientes y paisajes, en las que predominan los diálogos y los monólogos interiores de los protagonistas, más reconocidas de Unamuno son: Niebla (1914), La tía Tula (1921) y San Manuel Bueno, mártir (1933).
Es el seudónimo de José Martínez Ruiz, escritor de novelas, obras de teatro, ensayos y artículos periodísticos. En sus novelas no importa la acción ni el argumento, sino la descripción de ambientes. Lo que interesa a Azorín son los pueblos, las gentes y los paisajes de Castilla, para describirlos con un lenguaje sencillo, preciso y bastante lírico. Entre sus novelas destacan las tres iniciales, que contienen elementos autobiográficos: La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904). En ellas aparecen los temas propios de su generación: la angustia vital, el hastío, el paso del tiempo ...
Fue el poeta, novelista y dramaturgo mas original y extravagante del 98. Sus novelas se clasifican en dos etapas: la modernista de las Sonatas (1902-1905), cuatro obras llenas de lirismo y melancolía sobre las aventuras amorosas del marqués de Bradomín, y la del "esperpento", técnica literaria que se caracteriza por la deformación grotesca de la realidad y la ridiculización de los personajes, con el objetivo de criticar la sociedad española. Sobresalen Tirano Banderas (1926) y la trilogía El ruedo ibérico (iniciada en 1927 y en la que satiriza la corte de la reina Isabel II).
Es el mejor y más prolífico novelista del 98. Agrupó sus novelas en trilogías y escribió cerca de un centenar, con ese estilo propio que lo caracterizó, basado -como hemos apuntado más arriba- en la claridad, en la sencillez y en la precisión de las descripciones de ambientes y personajes, y en la naturalidad de los diálogos. Hombre pesimista por naturaleza, sus obras están llenas de personajes infelices e inadaptados al mundo en el que viven, como es el caso del protagonista de El árbol de la ciencia (1911), su novela más representativa. Junto a esta destacan La busca (1904), Zalacain el aventurero (1909) y Las inquietudes de Shanti Andía (1911).
Como artistas muy prolíficos que fueron, al margen de pretensiones comerciales, los autores del 98 pretendieron también hacer un teatro que sirviera de cauce para la expresión de los conflictos religiosos, existenciales y sociales. Técnicamente, intentaron romper definitivamente con las formas realistas de la representación, aspecto en el que destaca, sobre todos, Ramón M.ª del Valle-Inclán. - 3