Documento de Escuela Nacional de Terapia Física, Ocupacional y Especial “dr. Miguel Ángel Aguilera Pérez” sobre el desarrollo motor normal del niño de 0 a 3 meses. El Pdf aborda las características físicas al nacer, habilidades motoras gruesas y finas, reflejos primarios y secundarios, y el desarrollo del lenguaje y sensorial, organizado por franjas de edad para un estudio detallado.
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El desarrollo físico y motor del niño empieza desde etapas gestacionales en las cuáles se forman estructuras nerviosas y musculares que mediaran los movimientos y principalmente acciones que todas las personas, sin ninguna condición especial, somos capaces de realizar. Al nacer veremos que muchos de estos movimientos se realizan de forma refleja, pero en el infante existen pequeños intentos por realizar movimientos voluntarios. Conforme los meses avanzan los reflejos desaparecen y dan paso al sistema de movimiento dominante en el adulto, el "voluntario". El cambio de posiciones en camino a la adquisición de la bipedestación sigue una secuencia bien conocida, estudiada y de cierto modo predecible en la que determinadas etapas posturales previas se adquieren en intervalos de edades considerados fisiológicos. Todos estos cambios secuenciales son necesarios para la adquisición de las capacidades motoras del niño y del adulto que nos son esenciales para el desarrollo de nuestras actividades. Los demás sistemas funcionales también siguen un desarrollo secuencial y relativamente predecible como lo es el caso del lenguaje, la afectividad y no menos importante los sistemas sensoriales como la visión, audición y propiocepción. En el rango de los 0 a 3 meses estudiaremos entonces la evolución progresiva de las capacidades en todos estos campos haciendo énfasis en el campo motor pues es el campo de acción donde nosotros como fisioterapeutas nos desenvolvemos y podemos influenciar de manera positiva.
Al momento del nacimiento el bebé presenta ciertas características físicas que se consideran esperables y que permanecen o se modifican en los primeros días. El peso al nacer tiene un promedio de 3000-3500 gramos, su longitud ronda los 45-55cms, su circunferencia cefálica oscila entre los 32 a 36 cms (siendo que en los bebés su cabeza representa 1/4 de la longitud corporal total en oposición al 1/8 de proporción en el adulto), su circunferencia torácica debe ser igual o menor a la cefálica por 2-5 cms. La piel del neonato puede estar cubierta aún por una sustancia sebácea conocida como vérmix caseoso la cual la nutre y protege;la presencia de lanugo que es un fino vello que cubre todo el cuerpo del neonato el cual suele desaparecer a los pocos días. La piel puede presentar un color rojizo debido a la congestión vascular y grosor de la epidermis y este desaparece a los dos días aproximadamente. Puede también existir una cierta ictericia neonatal que puede preocupar a los padres pero que se considera un evento fisiológico debido al cambio de tipo sanguíneo, rechazo de eritrocitos maternos aún circulantes por él y al desarrollo hepático.
En el cráneo encontraremos que las fontanelas o espacios entre los huesos del cráneo aún no han cerrado y esto tiene una función, permitir el paso de la cabeza del bebé por el canal del parto y permitir acomodar el rápido crecimiento del encéfalo en los primeros dos años de vida.
El desarrollo motor del infante sigue una secuencia predecible y concatenada que puede usarse para evaluar su desarrollo y detectar posibles patologías o retrasos del desarrollo. Esta secuencia de posiciones será de: decúbito a sedestación, luego a cuadrupedia y por ultimo la bipedestación. Al momento del nacimiento en el bebé existe un predominio del tono muscular flexor el cual se explica por el desarrollo previo de estos músculos en oposición a los músculos extensores y por la posición fetal mantenida durante el último trimestre del embarazo. Esta posición en flexión se caracteriza por: brazos aducidos al tronco, codos flexionados, manos cerradas, pulgares aducidos, caderas y rodillas en flexión ubicadas debajo del tronco y con transferencia de peso en dirección al pecho. Al mes de vida este tono flexor disminuye. Colocar al neonato en posición prona hará que este gire la cabeza como respuesta refleja protectora para evitar cubrir las narinas y la boca. Los RN aún no son capaces de sostener su cabeza y en caso de estar en posición supina no suelen mantenerla en la línea media, aún con esto los bebés son capaces de orientar su cabeza hacia una fuente de estímulo.
El desarrollo motor se realiza en dirección cefalocaudal y de proximal a distal siendo los primeros movimientos adquiridos los de la cabeza, cuello y tronco seguidos de cadera y hombro hasta alcanzar los de dedos de pies y manos. Con esto explicado no sorprende que al mes de vida apenas haga sus primeros intentos por extender la cabeza y su peso ya se traslade a tronco y caderas.
Los reflejos pueden definirse como respuestas motoras involuntarias a estímulos sensoriales. Podemos distinguir dos clases de reflejos: reflejos arcaicos o primarios y los reflejos no arcaicos o secundarios. Los primarios están presentes desde el nacimiento y los segundosaparecen en los meses posteriores. Existe otra subclasificación conocida cómo reflejos permanentes los cuales no están directamente relacionados con el desarrollo motor y están más enfocados a funciones básicas de supervivencia. La siguiente tabla resume la clasificación, fecha de aparición y desaparición de cada uno de los reflejos del neonato, bebé e infante.
El bebé puede sacar la lengua en un intento primordial por imitar a las personas de su alrededor y estos poseen un llanto diferente para cada una de sus necesidades. Es capaz de identificar las voces de sus seres cercanos.
Debemos distinguir entre sensación y percepción; la primera implica la capacidad de captar estímulos físicos internos y externos y la segunda se refiere al procesamiento neurológico que se le da a estos estímulos, abarca conceptos como el aprendizaje y la memoria. En el neonato ya están desarrolladas tanto la sensación como la percepción. Los sentidos del tacto, gusto y audición están plenamente desarrollados mientras que el sentido de la visión precisa aún de madurar. La visión es el sentido menos desarrollado y la audición es el más desarrollado. La acomodación visual y la distancia de enfoque, es decir, la habilidad para enfocar objetos y la distancia a la que se puede enfocar respectivamente, no están completamente desarrolladas y dependen de procesos como la formación de sinapsis y mielinización. Aunque su audición esté bien desarrollada sigue siendo menor a la a del adulto y necesita de unos 10 o 20 decibeles más de sonido para detectar un sonido audible por un adulto. Captan sonidos de baja frecuencia con menor capacidad por lo que se sabe que el uso de tonos agudos y la prosodia exagerada captan la atención de los bebés. Los bebés pueden girar desde ya su cabeza hacia la fuente de un sonido siempre que este sea continuo.
Primeros signos de control motor. Durante el segundo mes, el bebé empieza a desarrollar mayor control sobre su cuerpo. Algunos avances incluyen:
Movimientos más fluidos en brazos y piernas. Descubre sus manos y las lleva a la boca con mayor intención.
El sistema nervioso del bebé ya ha madurado un poco. Algunos de los reflejos del recién nacido comienzan a dar lugar a movimientos voluntarios. Con un mejor control muscular, el movimiento se torna más fluido y activo. Esto es lo nuevo que puede esperar:
Comienza a seguir objetos en movimiento de forma lenta y con pausas, principalmente si son contrastantes o de colores llamativos. Puede fijar la mirada en un punto por más tiempo.
Hacia el tercer mes observamos que: