Documento de Universidad sobre La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría (1939-1991). El Pdf explora las causas, características y actores principales de ambos conflictos, incluyendo el trauma post-Primera Guerra Mundial y la amenaza atómica, útil para estudiantes de Historia.
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La Segunda Guerra Mundial es el conflicto más cruel, violento y amplio que ha conocido la humanidad dejando decenas de millones de muertos a lo largo y ancho de todo el mundo. El conflicto no se produce por un único motivo, sino por una suma de factores:
A diferencia de la Primera Guerra Mundial, donde todos los implicados tuvieron parte de culpa, la Segunda Guerra Mundial estalla por la actuación de las fuerzas de las potencias del Eje, es decir, la alianza formada por Alemania, Italia y Japón. Cada uno de estos países va a realizar una importante inversión militar y a intentar extender su influencia por diversas regiones del planeta:
En 1938 Adolf Hitler se compromete con Francia y Reino Unido a preservar la paz tras la conquista de Checoslovaquia. No obstante, el dictador alemán no pretende cumplir su promesa, y simplemente busca ganar tiempo para mejorar su ejército y lanzarlo contra su siguiente objetivo, Polonia. El ejército alemán comienza la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, y el 3 de septiembre Reino Unido y Francia declaran la guerra a Alemania al comprender que Hitler solo puede ser frenado por la fuerza. Empieza de este modo la Segunda Guerra Mundial, un conflicto que va a presentar una serie de características novedosas:
En la Segunda Guerra Mundial encontramos dos grandes bandos. De un lado está el Eje, formado por Alemania, Italia y Japón, pero también por otros pequeños Estados como Hungría, Rumanía o Bulgaria. Por otra parte, van a estar los Aliados, que originalmente son Reino Unido y Francia, aunque en 1941 se suman la Unión Soviética, Estados Unidos y otros países (Canadá, Australia, Nueva Zelanda ... ).
Reino Unido y Francia declaran la guerra a Alemania, pero necesitan tiempo para preparar sus fuerzas, por lo que Hitler consigue conquistar Polonia sin problemas. Para evitar una guerra en dos frentes, como había sucedido en la Primera Guerra Mundial, Hitler llega a un acuerdo con Stalin y la Unión Soviética, con la que se reparte Polonia (Pacto Germano-Soviético, agosto 1939).
Sorprendidos por el entendimiento entre los nazis y la Unión Soviética, Francia adopta una estrategia defensiva: atrinchera sus fuerzas tras una serie de fortalezas conocida como Línea Maginot, que en teoría harán imposible el avance alemán. Sin embargo, el ejército francés no ha tenido en cuenta los cambios en armamento y técnicas de combate, por lo que sus defensas resultan inútil frente a los tanques y la aviación. En menos de dos meses, los alemanes entran en París y Francia se rinde (mayo 1940).
Reino Unido se halla en una situación terrible: está sola en la guerra y su ejército, casi medio millón de soldados, ha quedado atrapado en el puerto francés de Dunkerque, rodeado por las fuerzas alemanas. El país está preparado para firmar la paz con Hitler, pero el nuevo primer ministro inglés, Winston Churchill, logra convencer al Parlamento para continuar con la guerra y logra evacuar en una arriesgada operación al ejército.
Sin aliados y con la mayoría de su equipo abandonado en Francia, Reino Unido se prepara para continuar la guerra. Pero Hitler quiere una rendición rápida, por lo que decide bombardear por aire objetivos civiles y militares para forzar su rendición, dando lugar a la Batalla de Inglaterra. Además, en el mar usa los submarinos (U-Boot) para cortar con los suministros de armas y alimentos británicos.
Mientras Alemania está cosechando éxitos en Europa, Japón sigue expandiéndose por el Pacífico, ocupando sin demasiada resistencia las colonias francesas, inglesas y holandesas. Desde EE UU se contempla con inquietud lo que sucede, pero la opinión pública está mayormente en contra de entrar en la guerra, así que solo se aplican sanciones económicas, la más importante de ellas cortar el suministro de petróleo para forzar a Japón a poner fin a la guerra.
Lejos de frenar el conflicto, en Japón planean un ataque sorpresa sobre Pearl Harbor, la base de los EE UU en el Pacífico, que tiene lugar el 7 de diciembre de 1941. La idea es dar un golpe devastador a los estadounidenses para que acepten la superioridad japonesa y pongan fin a las sanciones.
Pero, aunque el ataque es un éxito, el resultado es el contrario al deseado: en EE UU despierta un fuerte sentimiento patriótico y el país se movilizada para ir a la guerra. Durante los primeros meses de 1942 Japón parece llevar ventaja en el conflicto, pero EE UU recluta a millones de hombres para sus fuerzas armadas, mientras que la industria estadounidense emplea a millones de mujeres, por lo que rápidamente se construye una flota nueva y aún más poderosa.
Los EE UU consiguen su primera gran victoria en la Batalla de Midway en junio de 1942. Lo que empezó como una trampa japonesa para destruir la flota estadounidense da un giro sorprendente cuando las fuerzas americanas no solo logran frenar el ataque japonés, sino que logran una de las victorias navales más importantes de todos los tiempos.
A principios de 1941 parece que Alemania ganará la guerra en Europa: controla buena parte del continente y el Mediterráneo, ha llegado a un entendimiento con la Unión Soviética y Reino Unido se halla solo y a la defensiva. Sin embargo, la buena relación con Stalin es un mero engaño, pues el auténtico objetivo de Hitler es invadir la URSS y destruir el régimen comunista.
Para ello Alemania pone en marcha la Operación Barbarroja en junio de 1941. La invasión vuelve a utilizar el principio de la blitzkrieg para avanzar rápidamente, conquistando en pocos meses los países bálticos, Bielorrusia y partes de Ucrania y Rusia. Stalin reacciona tarde y para finales de 1941 se encuentra que los ejércitos alemanes se hallan a las puertas de la capital, Moscú, y asedian la segunda ciudad más grande del país, Leningrado. Pese a estos grandes éxitos, el plan alemán no sale como era de esperar: la URSS no se rinde y el frío invierno ruso causa numerosos problemas al ejército alemán, como ya le ocurriera a Napoleón un siglo antes.
El invierno da un respiro a las fuerzas soviéticas, que en la primavera de 1942 ya están mejor preparadas y logran resistir con éxito tanto en Moscú como en Leningrado.