Documento de Universidad Del Atlántico Medio sobre Psicología del Desarrollo II. El Pdf, un material didáctico de Psicología a nivel universitario, explora el desarrollo de funciones ejecutivas, metacognición, teoría de la mente y conciencia, con un índice detallado y explicaciones claras.
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Psicología del Desarrollo II
6 .- Desarrollo de las funciones ejecutivas, la metacognición, la teoría de la mente y la conciencia.6 .- Desarrollo de las funciones ejecutivas, la metacognición, la teoría de la mente y la conciencia
26 .- Desarrollo de las funciones ejecutivas, la metacognición, la teoría de la mente y la conciencia
En esta unidad se abordan algunos de los contenidos más complejos de los que se ha ocupado la psicología del desarrollo. Es una unidad muy amplia, por lo que únicamente se presentan contenidos básicos de cada tema. Sin embargo, la intencionalidad de agruparlos en una unidad no es gratuito. Todos estos conceptos se hallan íntimamente relacionados. Además, dado el vasto campo de investigación y modelos teóricos disponibles, así como los últimos avances en neurociencias, muchos aspectos de las funciones ejecutivas y las habilidades metacognitivas se solapan bastante, así como se imbrican con el concepto de teoría de la mente, de tal modo que no hay una manera pedagógica de tocar uno sin recurrir al otro. Quien se aproxime al manejo de estos contenidos debe ser consciente de su elevada complejidad, de lo que aún queda por indagar, así como tambien de lo mucho que ya se sabe y se constata. Las evidencias neuropsicológicas encontradas en niños que presentan déficits, carencias en el desarrollo, patologías neurológicas o diferentes trastornos, que les impiden o dificultan adquirir de manera natural estas habilidades, ven, como consecuencia, afectadas sus capacidades atencionales y planificadoras (cuando se resienten sus funciones ejecutivas, como sucede en el TDAH), su capacidad de organizar y darse cuenta de sus propias formas de conocer el mundo (si fallan las habilidades metacognitivas, impidiendo acceder a estrategias eficaces de autoaprendizaje), o
36 .- Desarrollo de las funciones ejecutivas, la metacognición, la teoría de la mente y la conciencia presentan problemas para establecer relaciones y tratar de entender el mudo interno de los otros, sus intenciones y deseos (cuando no pueden mentalizar bien, ni generar su teoría de la mente, como sucede a personas con autismo).
Al final de la unidad se trata el tema de la conciencia, con una intención más integradora, enfatizando la importancia de un adecuado desarrollo de todos estos aspectos cognitivos señalados, pues ser consciente requiere capacidad de analizarse a sí mismo y a los demás, saber atender a lo que es pertinente para resolver un problema y dejar a un lado lo irrelevante, así como conocer sobre cómo se accede mejor al conocimiento de una manera autónoma. La conciencia propicia coherencia en el propio sistema interno, una especie de homeostasis, sabiendo, al mismo tiempo, que tales estados se van modificando con cada nueva experiencia interpersonal y nuevo aprendizaje acerca el mundo.
Por último, se trata el desarrollo de la conciencia moral, como un colofón donde se incide en nuestra naturaleza como seres sociales, que vivimos en la intersubjetividad y tenemos responsabilidades para con los demas y con nosotros mismos. Que se produzca un desarrollo saludable, y lleguemos a la cúspide de esos estadios, que señalan modelos de desarrollo moral, como los de Piaget y Kohlberg, está determinado por el adecuado desarrollo de todos los aspectos tratados en esta unidad. En definitiva, nuestro desarrollo cognitivo está supeditado a un buen saneamiento emocional y no puede aspirar a entenderse este sin considerar nuestra realidad como seres que sienten y desean ser sentidos, desde el nacimiento.
Podemos referirnos a la función ejecutiva (en adelante FE), como un conjunto de habilidades, por lo que, habitualmente, se alude a ella como funciones ejecutivas. El concepto y alcance en sí mismo está en discusión aún, pudiendo encontrar que diferentes autores integran aspectos dispares, o inciden en cuestiones distintas, como básicas de la FE. Al igual que sucede con otros contenidos tratados en la asignatura, no se pretende realizar una exposición abarcadora, sino trazar unas líneas básicas y centrar
46 .- Desarrollo de las funciones ejecutivas, la metacognición, la teoría de la mente y la conciencia más los contenidos en lo referente al desarrollo evolutivo de los elementos que la integran.
Cuando se trató el tema de la memoria operativa (MO), o de manera similar, memoria de trabajo (MT), -ambos términos se utilizan indistintamente en este texto- en referencia a sus componentes, se vio la importancia de un "ejecutivo central", considerado como director de los otros componentes. Se puede afirmar que dicho componente engrana directamente con las FE, pudiendo ser estas, una concepción más amplia del mismo. Las FE implican una acción consciente, no respuestas automatizadas, por lo que se asocian con aquellas actividades, informaciones o aprendizajes, que resultan mas complejas o difíciles de adquirir. Por tanto, requieren de procesos autorregulatorios, que dirijan los procesos cognitivos y las acciones, hacia la meta perseguida; además, implican la focalización de la atención, la inhibición de estímulos y respuestas irrelevantes, la organización, planificación secuencial y uso de habilidades metacognitivas. En definitiva, se refieren a capacidades cognitivas superiores, que también incluyen aspectos relacionados con la imaginación, la creatividad, la toma de decisiones y la flexibilidad para adaptarse a situaciones cambiantes en contextos complejos y/o novedosos.
Aunque se pueden mencionar varios modelos que han abordado lo que se entiende por FE y sus diferentes elementos, en general, todas incumben a aspectos relacionados con la MT, la atención selectiva e inhibición de lo irrelevante, la flexibilidad cognitiva, así como capacidades de planificación y evaluación de la ejecución. No se hace aquí un recorrido por estas teorías, sino que se describe el modelo propuesto por García- Madruga, Gómez-Veiga y Vila (2016), que trata de aunar las aportaciones de otros modelos, considerando la gran interrelación que presentan los constructos cognitivos de MT y FE, e incluyendo también aspectos emocionales. Estos autores consideran, entonces, a la FE integrada por:
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En general todos los modelos testados desde el procesamiento de la información inciden en las capacidades limitadas atencionales y de procesamiento, las cuales se van desarrollando evolutivamente, pues dependen de la propia maduración cerebral. Así mismo, los procesos de aprendizaje necesitan tiempos para mejorar su eficacia, lo que indica que la MT también se va desarrollando con la edad. Sin embargo, la controversia no está cerrada y hay quien apoya sus argumentos, o bien, por un lado, más en los cambios estructurales neuronales, o bien, por otro, más en los aspectos puramente funcionales, los cuales van unidos a la mejora en la eficacia, como consecuencia de un mayor dominio en la ejecución de tareas.
Como suele ocurrir con los avances teóricos en psicología, muy posiblemente ambos factores sean determinantes, existiendo estudios consistentes que postulan que el desarrollo de las FE depende de la maduración de la corteza prefrontal, implicando también a otras áreas de la corteza y subcorticales, aunque también existen aportaciones contundentes que consideran esenciales los aspectos de la estimulación ambiental, sobre todo en las primeras fases del desarrollo.
Parece que algún aspecto de las FE comienza a desarrollarse ya en el primer año de vida pero, al ser un constructo de tal complejidad, no todas las FE progresan a la par, sino que más bien parece ser que se van incorporando progresivamente; así, existen hipótesis que señalan que se da un desarrollo secuencial rápido a lo largo de la infancia y que luego se va desacelerando progresivamente, hacia la llegada de la adolescencia, como así lo considera el modelo de Anderson de 2001, apoyado en evidencias neuropsicológicas, cognitivas y estadísticas (en Flores-Lázaro y cols., 2014), aunque la mayoría de las conclusiones en los estudios presentan evidencias con relativo poco
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