La crítica del idealismo en la filosofía de Aristóteles para Universidad

Documento de Universidad sobre La crítica del idealismo. El Pdf explora la filosofía de Aristóteles, analizando su rechazo al idealismo platónico, el problema del ser, la teoría del hilemorfismo y la clasificación de los sistemas políticos, incluyendo la visión del mejor régimen y la desigualdad natural, para la materia de Filosofía.

Ver más

26 páginas

1. La crítica del idealismo
1.1 El rechazo de la teoría de las Ideas
Aristóteles rechazó la teoría de las Ideas de Platón porque pensaba que dividir la
realidad en dos mundos (uno sensible y otro de Ideas eternas) complicaba la
comprensión en lugar de facilitarla. Consideraba absurdo que las esencias
estuvieran en un mundo separado y que las cosas materiales "participaran" de ellas,
ya que esta relación era confusa y contradictoria.
En lugar del dualismo platónico, Aristóteles proponía una filosofía realista: la
realidad es única, y la esencia de cada cosa está en la propia cosa, no en un mundo
aparte. Para él, la auténtica realidad es la de los objetos concretos que percibimos
con los sentidos; no existe un mundo de Ideas separadas.
2. El problema del ser
2.1 Sustancias y accidentes
En la filosofía realista, Aristóteles establece una distinción entre sustancia y
accidente para explicar cómo "el ser se dice de muchas maneras".
La sustancia es aquello que existe por misma y constituye la verdadera
realidad; son los individuos concretos y materiales que nos rodean (perro,
mesa o libro). Estos objetos existen de manera independiente.
Los accidentes son características que dependen de una sustancia para
existir. Por ejemplo, el tamaño y el color de un perro son accidentes, ya que
no existen de forma independiente, sino solo como propiedades del perro en
particular. Existen solo en relación con el perro y no tienen existencia propia.
Así que, no pueden existir de forma independiente, sino sólo como una
propiedad de alguna sustancia.
2.2 Las categorías
Para entender las diferentes maneras de existir, Aristóteles analizó los distintos
sentidos en los que usamos el verbo "ser" en el lenguaje. Al hacerlo, identificó
diversas dimensiones de la existencia, que corresponden a diferentes formas de
pensar y de hablar sobre la realidad.
Aristóteles denominó categorías a estas distintas dimensiones del ser. De todas
ellas, la más importante es la sustancia, que se refiere a lo que existe por mismo
(persona o objeto). Por ejemplo: "Antonio es un ser humano", se usa la categoría de
sustancia para referirnos a algo que existe en mismo.
Además de la sustancia, identificó otras 9 categorías, que nos permiten comprender
las diferentes maneras en que las cosas existen y se relacionan entre sí.
1. Cualidad
2. Cantidad
3. Lugar
4. tiempo
5. Relación
6. Situación
7. Condición
8. Acción
9. Pasión.
2.3 Teoría del hilemorfismo
Aristóteles, aunque afirma que la verdadera realidad está compuesta por individuos
concretos, también reconoce que cada uno de estos individuos tiene una esencia
que lo define. Esta esencia no es algo separado en un mundo trascendente, sino
que está presente dentro de cada cosa en el mundo sensible.

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

La crítica del idealismo

El rechazo de la teoría de las Ideas

Aristóteles rechazó la teoría de las Ideas de Platón porque pensaba que dividir la realidad en dos mundos (uno sensible y otro de Ideas eternas) complicaba la comprensión en lugar de facilitarla. Consideraba absurdo que las esencias estuvieran en un mundo separado y que las cosas materiales "participaran" de ellas, ya que esta relación era confusa y contradictoria.

En lugar del dualismo platónico, Aristóteles proponía una filosofía realista: la realidad es única, y la esencia de cada cosa está en la propia cosa, no en un mundo aparte. Para él, la auténtica realidad es la de los objetos concretos que percibimos con los sentidos; no existe un mundo de Ideas separadas.

El problema del ser

Sustancias y accidentes

En la filosofía realista, Aristóteles establece una distinción entre sustancia y accidente para explicar cómo "el ser se dice de muchas maneras".

  • La sustancia es aquello que existe por sí misma y constituye la verdadera realidad; son los individuos concretos y materiales que nos rodean (perro, mesa o libro). Estos objetos existen de manera independiente.
  • Los accidentes son características que dependen de una sustancia para existir. Por ejemplo, el tamaño y el color de un perro son accidentes, ya que no existen de forma independiente, sino solo como propiedades del perro en particular. Existen solo en relación con el perro y no tienen existencia propia. Así que, no pueden existir de forma independiente, sino sólo como una propiedad de alguna sustancia.

Las categorías

Para entender las diferentes maneras de existir, Aristóteles analizó los distintos sentidos en los que usamos el verbo "ser" en el lenguaje. Al hacerlo, identificó diversas dimensiones de la existencia, que corresponden a diferentes formas de pensar y de hablar sobre la realidad.

Aristóteles denominó categorías a estas distintas dimensiones del ser. De todas ellas, la más importante es la sustancia, que se refiere a lo que existe por sí mismo (persona o objeto). Por ejemplo: "Antonio es un ser humano", se usa la categoría de sustancia para referirnos a algo que existe en sí mismo.

Además de la sustancia, identificó otras 9 categorías, que nos permiten comprender las diferentes maneras en que las cosas existen y se relacionan entre sí.

  1. Cualidad
  2. Cantidad
  3. Lugar
  4. tiempo
  5. Relación
  6. Situación
  7. Condición
  8. Acción
  9. Pasión.

Teoría del hilemorfismo

Aristóteles, aunque afirma que la verdadera realidad está compuesta por individuos concretos, también reconoce que cada uno de estos individuos tiene una esencia que lo define. Esta esencia no es algo separado en un mundo trascendente, sino que está presente dentro de cada cosa en el mundo sensible.Para comprender la esencia de algo, Aristoteles introduce la teoría del hilemorfismo, que sostiene que todas las sustancias están compuestas por materia y forma:

  • La materia es el componente físico de un objeto, lo que le da su "sustancia material".
  • La forma es la manera en que esa materia está organizada, lo que le da su estructura y lo convierte en lo que es.

Por ejemplo, una mesa está hecha de materia (madera), pero su forma es la organización específica de la madera en una mesa, con un tablero y patas.

La forma es lo que define la esencia de algo, lo que hace que una mesa sea una mesa y no otra cosa, como una silla. Esta forma no es trascendente (no existe en otro mundo sino que pertenece al mundo sensible) y es la manera específica en que los individuos están organizados para ser lo que son. Así, la esencia de un objeto está en su forma y es algo inmanente, no externo.

Las cuatro causas

Aristóteles desarrolló la teoría de las 4 causas para explicar en profundidad la naturaleza de las cosas, es decir, lo que realmente son:

  1. Causa material: Es la materia de la que está hecho un objeto. (En una copa, su causa material podría ser el metal o la arcilla.)
  2. Causa formal: Es la forma o estructura que define al objeto y le da su identidad. (En la copa, la causa formal es su forma cóncava, que la hace ser una copa y no otra cosa).
  3. Causa eficiente: Es el agente o proceso que produce el objeto. (Para la copa, el artesano que la fabrica sería la causa eficiente).
  4. Causa final: Es la finalidad del objeto, su razón de ser. (La causa final de una copa es su función de almacenar líquidos).

Con esto, se busca mostrar que entender algo plenamente requiere conocer tanto su composición, su forma, su origen y su propósito.

Una filosofía teleológica

La filosofía de Aristóteles es teleológica, lo que significa que todo lo que existe tiene una finalidad (telos). Sostiene que todos los seres (tanto los objetos hechos por el ser humano como los seres naturales) responden a una causa final que define su función o meta.

Para los objetos creados por humanos (una copa o una silla), están diseñados para cumplir un propósito específico. También se aplica esta idea a los seres naturales: las alas de los pájaros tienen como finalidad permitirles volar, y las agallas de los peces les sirven para respirar bajo el agua.

Incluso en fenómenos inanimados (las nubes o las estrellas), se creía que existe un propósito implícito. Por esta razón, su pensamiento se centra en entender la finalidad u objetivo detrás de cada cosa, sosteniendo que todo en el universo está dirigido hacia una meta concreta.

El problema del cambio

Ser en potencia y ser en acto

Aristóteles aborda el problema del cambio con una perspectiva realista y empírica, sosteniendo que el cambio no es una apariencia sino una realidad que percibimos a nuestro alrededor y que es necesario explicar.

El cambio se plantea cómo algo puede pasar de no existir a existir, o de existir a dejar de ser. Su respuesta se basa en la idea de que "el ser se dice de muchas maneras", que significa que el ser puede entenderse de distintos modos.

De aquí surge su distinción entre ser en potencia y ser en acto:

  • Ser en potencia son las posibilidades de cambio que algo tiene. La capacidad de transformarse en algo diferente, pero que aún no ha realizado. Por ejemplo, una semilla es una planta en potencia porque tiene la capacidad de convertirse en una, aunque aún no lo sea.
  • Ser en acto es la realización de esas posibilidades. Ya ha alcanzado la realización completa de lo que puede llegar a ser.

Por ejemplo, cuando la semilla se convierte en planta.

El cambio es precisamente esta transformación de la potencia en acto, un proceso de desarrollo en el que los seres despliegan sus capacidades y alcanzan su pleno desarrollo.

El devenir según Aristóteles

Aristóteles explica el movimiento y el cambio a través de su distinción entre cambio sustancial y cambio accidental:

  • Cambio sustancial: ocurre cuando un ser surge o desaparece, ósea cuando su propia sustancia cambia. Esto sucede, por ejemplo, cuando un ser vivo nace o muere.
  • Cambio accidental: se refiere a transformaciones en las propiedades o accidentes de un ser, sin que su esencia cambie. Puede ser una modificación de cualidades ( el color o el tamaño) o un desplazamiento de un lugar a otro.

El cambio de un ser en potencia a un ser en acto solo ocurre si algo que ya está en acto impulsa el proceso: "todo lo que se mueve es movido por otro".

Las cosas solo cambian si algo las empuja, lo que significa que el cambio depende siempre de un agente en acto que lo desencadene.

Así, todos los movimientos y cambios en el mundo son impulsados por un ser en acto preexistente que actúa como la causa inicial, responsable de iniciar el proceso de transformación.

La cosmología

Un universo ordenado

Aristóteles construyó su modelo del cosmos a partir de observaciones a simple vista. En su modelo (inspirado en su maestro Eudoxo), el universo estaba formado por esferas que giraban en torno a una Tierra inmóvil en el centro. Cada planeta, además del Sol y la Luna, se movía en órbitas circulares perfectas, sostenidas por esferas transparentes. Al final de estas esferas se hallaba la más extensa y lejana de todas, la de las estrellas fijas, que encerraba el universo en un espacio finito.

Aristóteles consideraba que los cuerpos celestes (el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas) eran divinos e inmutables, lo que les permitía moverse en trayectorias circulares perfectas.

Sin embargo, lo que ocurría en la Tierra era muy distinto: aquí todo estaba en constante cambio y los movimientos eran rectilíneos e imperfectos. Esta diferencia llevó a dividir el cosmos en dos regiones distintas:

  1. El mundo sublunar: Incluye la Tierra y su atmósfera, donde todo está compuesto por una mezcla de los 4 elementos de Empedocles: tierra, agua, aire y fuego. Cada elemento tiene un "lugar natural" que intenta recuperar cuando se le desplaza: la tierra desciende hacia abajo, mientras que el fuego asciende hacia arriba. Por eso, si se levanta una piedra y se suelta, esta caerá para regresar a su posición natural, en tanto que el fuego sube al encenderse una llama. Esta tendencia a retornar al lugar natural refleja la teleología aristotélica, que explica los movimientos de los objetos como una búsqueda de su finalidad.
  2. El mundo supralunar: Incluye el espacio más allá de la Luna, donde se encuentran el Sol, los planetas y las estrellas. Creía que este ámbito era perfecto, eterno y divino. Por esta razón, los cuerpos celestes no están compuestos de los 4 elementos imperfectos, sino de un quinto elemento especial, el éter, que es inmutable e inmortal. Además, los movimientos son siempre circulares y sin desviaciones.

En resumen, el universo aristotélico es geocéntrico y heterogéneo, finito en espacio, eterno en tiempo, y dividido en dos regiones: el mundo imperfecto y cambiante sublunar, y el mundo perfecto y eterno supralunar, donde los astros divinos giran en círculos eternos.

El motor inmóvil y la armonía cósmica

En su modelo del universo, Aristóteles se enfrenta a la necesidad de explicar qué impulsa el movimiento de los astros. Para el, todo movimiento requiere de un impulso externo, y dado que los planetas y las estrellas se mueven constantemente en órbitas circulares, Aristóteles concluye que debe existir una causa externa que impulse cada esfera celeste.

Cada esfera es impulsada por la esfera superior, pero esta cadena de movimientos también requiere un origen o causa primera. Aquí surge el concepto aristotélico del Primer Motor o Motor Inmóvil: un principio cósmico que inicia el movimiento de todo el universo sin requerir impulso externo, siendo en sí mismo inmóvil. Este Motor Inmóvil es acto puro y pura forma, una existencia sin potencialidad ni cambio, en la que reside la perfección y eternidad que el universo intenta imitar.

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.