Documento de Udima sobre Unidad 1. el Proceso de Evaluación Psicológica en Psicología de la Salud. El Pdf, un material de estudio para Universidad en Psicología, aborda la evaluación psicológica sanitaria/clínica, la calidad del proceso, la ética y las garantías científicas, incluyendo fases y técnicas aplicadas.
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UNIDAD 1. EL PROCESO DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA EN PSICOLOGÍA DE LA SALUD
Nota: Estos apuntes están elaborados a partir del Manual de referencia de la asignatura: "Marín, C. (2021). Guía práctica de evaluación psicológica clínica: desarrollo de competencias. Pirámide" y son el contenido de estudio de esta Unidad didáctica.
Profesoras: María del Sequeros Pedroso y Eva Izquierdo Sotorrío Asignatura: Evaluación y Diagnóstico en Psicología Clínica y de la Salud II: Adultos y Vejez (566-5614)udima La universidad online más cercana
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La evaluación psicológica en el ámbito de la salud es un proceso esencial que permite a profesionales de la psicología clínica y sanitaria comprender el estado psicológico de una persona y su relación con su bienestar físico, psicológico y social. Este proceso debe estar basado en la evidencia y en el método científico, e incluye la recopilación sistemática de información a través de entrevistas, cuestionarios, pruebas psicométricas y observación directa, con el fin de identificar problemas de diversa índole, comprender cómo estos problemas inciden en el malestar de la persona evaluada, diseñar tratamientos y emitir informes.
Con el fin de identificar problemas emocionales, cognitivos, conductuales y/o dinámicas subyacentes, la evaluación psicológica es transversal a todos los enfoques teóricos, con variaciones en las variables que se evalúan y las técnicas de evaluación utilizadas. Por ejemplo, el modelo cognitivo-conductual, se centra en cómo los pensamientos y comportamientos influyen en el estado emocional; el enfoque psicodinámico pone énfasis en cómo los conflictos inconscientes y las experiencias tempranas afectan la personalidad y el comportamiento actual; y otros modelos, como el humanista o el sistémico, se centran en variables de potencial 3udima La universidad online más cercana humano, dinámicas transaccionales, relaciones interpersonales y contextos familiares. Pero independientemente del modelo, la evaluación debe ser rigurosa y basarse en la evidencia aportada por teorías consolidadas y datos que se ponen a prueba mediante la contrastación de hipótesis.
En el ámbito de la psicología general sanitaria, la evaluación psicológica debe basarse en el enfoque bio-psico-social presentando atención a los tres factores que lo componen. La interacción de las variables biológicas-orgánicas, las socioculturales y las psicológicas impacta en la salud de cada persona, por lo que, para poder ofrecer una intervención adecuada, es fundamental considerar cómo estos factores se influyen mutuamente. Esto implica evaluar no solo aspectos psicológicos como el estado emocional y cognitivo, sino también factores biológicos como predisposiciones genéticas o condiciones médicas, así como el entorno social y cultural en el que cada individuo está inmerso, incluyendo sus relaciones interpersonales, nivel socioeconómico y experiencias de vida. Solo a través de una evaluación integral de estos tres factores se podrá comprender la dinámica de los problemas de la persona evaluada y diseñar un plan de intervención eficaz y personalizado.
El objetivo de la evaluación psicológica clínica/sanitaria (EPC) puede ser diverso y dependerá del contexto y las necesidades de la persona evaluada. Puede incluir, por ejemplo, la identificación de trastornos psicológicos, la evaluación del impacto emocional de una enfermedad física (e.g. cancer) o situación contextual (e.g. sinhogarismo), el análisis de factores cognitivos y conductuales que interfieren en el bienestar, o la comprensión de dinámicas relacionales o intrapsíquicas que subyacen a problemas emocionales. Además, la evaluación debe servir para proporcionar a la persona evaluada información y psicoeducación sobre su estado, guiar el diseño de intervenciones terapéuticas, proporcionar apoyo en la toma de decisiones clínicas o periciales, facilitar el seguimiento del progreso terapéutico y generar informes detallados que permitan una comunicación eficaz con otros/as profesionales de la salud.
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Es fundamental señalar que la evaluacion y la intervención son procesos interdependientes e inseparables. La evaluación no solo recopila información, sino que actúa como una intervención en sí misma, ya que influye directamente en la persona evaluada. A través de preguntas, insights, feedback, reflexión guiada, experiencias vivenciales y devolución, el proceso evaluativo puede generar cambios importantes en la autopercepción y el estado emocional de la persona. De manera inversa, la intervención siempre implica un componente de evaluación, dado que se obtiene información sobre el estado o la evolución del/la paciente. Asimismo, a lo largo del proceso terapéutico, es necesario reevaluar constantemente para ajustar la intervención a los cambios o nuevas necesidades que puedan surgir. Este enfoque dinámico y flexible garantiza que el tratamiento no sea rígido ni estancado, sino que se adapte a los progresos, retrocesos o variaciones en las circunstancias de la persona evaluada.
A lo largo del tiempo, han surgido numerosas definiciones de evaluación psicológica (EP) y evaluación psicológica clínica (EPC). Pero pese a la diversidad de enfoques, todas las definiciones coinciden en que la EP es un proceso. Silva (1989) define la evaluación como un proceso de construcción y contrastación de hipótesis sobre el comportamiento humano, mientras que Muñoz (2003) ve la EPC como un proceso organizado a través de la metodología científica, con el objetivo principal de planificar un tratamiento. Plante (2010) destaca que el proceso implica la recopilación de información para diagnosticar, planificar el tratamiento y predecir el comportamiento, mediante entrevistas, revisión de registros y la aplicación de pruebas. Por su parte, Fernández Ballesteros y colaboradores (2011) describen la EP como un proceso de toma de decisiones, compuesto por tareas y acciones en secuencia, orientadas a responder la demanda del/de la paciente. Todas estas definiciones tienen puntos en común y destacan la necesidad de una evaluación flexible que vaya más allá de la identificación de síntomas, abordando el bienestar 5udima La universidad online más cercana general de la persona. La evaluación debe ser amplia, considerando tanto aspectos negativos como positivos, y su objetivo final debe ser desarrollar una teoría del caso y, en ocasiones, un diagnóstico que permita ofrecer una explicación psicoeducativa, tomar decisiones clínicas informadas o emitir un informe ..
Desde nuestra perspectiva aplicada a la psicología general sanitaria, debemos destacar algunos aspectos clave de la EPC:
a) Es un proceso interactivo: la EPC se concibe como una colaboración entre psicólogo/a y paciente/cliente. A diferencia de la visión tradicional paternalista, en la que se recopilaba información, se tomaban decisiones sin contar con el/la paciente y se devolvía al final; el enfoque actual se acerca al modelo deliberativo (Emanuel y Emanuel, 1992) que propone favorecer la autonomía del/la paciente y actuar mediante una interacción constante en la que se van contrastando hipótesis con el/la paciente desde el principio. Esto permite que se construya el caso conjuntamente, fomentando la alianza terapéutica, la adherencia, la mencionada autonomía y facilitando una psicoeducación efectiva.
b) Es un proceso dinamico e iterativo: la EPC es flexible y en constante evolución. Las variables cambian a lo largo del tiempo, por lo que el proceso se adapta a estas transformaciones. A menudo es necesario que el psicólogo o psicóloga vuelva atrás en las fases del proceso y repita algunas acciones o que utilice enfoques creativos, como generar situaciones que faciliten la recopilación de información relevante o la alianza terapéutica.
c) Debe guiarse por el método hipotético-deductivo: desde el inicio, se recoge información y se generan hipótesis, contrastándolas a medida que se avanza. La evaluación se organiza en torno a decisiones clínicas (es decir, el juicio profesional que se realiza, considerando la información obtenida mediante evidencias), cuyo objetivo es proponer posibles soluciones a problemas formulados a partir de hipótesis. El proceso de evaluación es, por tanto, una toma de decisiones continua. Además, debe respetar en la propuesta de soluciones el principio de autonomía de 6