Documento sobre Medidas Ordinarias para Atender las Necesidades de Todos en el Aula. El Pdf explora la inclusión en el aula, el aprendizaje cooperativo y el autoaprendizaje, ofreciendo herramientas para una didáctica inclusiva y personalizada. Es un material universitario útil para docentes y estudiantes de ciencias de la educación.
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Son medidas de apoyo ordinario todas aquellas estrategias organizativas y metodológicas que facilitan la adecuación de los elementos prescriptivos del currículum al contexto sociocultural de los centros educativos y a las características del alumnado, con objeto de proporcionar una atención individualizada en el proceso de enseñanza y aprendizaje sin modificar los objetivos propios de la etapa. Estas medidas ordinarias pretenden que el currículum sea lo suficientemente flexible para adaptarse a las necesidades individuales de cada uno de ellos. Para ello, se establecerán las estrategias metodológicas necesarias que favorezcan la participación del alumnado y la autonomía en el aprendizaje del mismo (León, 2012a). Siguiendo las orientaciones de la autora anterior, los docentes habrán de tener en cuenta que aunque todos los alumnos puedan aprender, no todos aprenden lo mismo, de la misma forma y al mismo tiempo, por ello es por lo que se establecen estas medidas con el fin de atender a la diversidad.
El aprendizaje cooperativo consiste en el uso didáctico de grupos reducidos de alumnos en el que todos tengan las mismas oportunidades de participar (participación igualitaria) y trabajar juntos, aprovechando al máximo la interacción simultánea entre ellos, donde el rendimiento del grupo depende del esfuerzo de todos sus miembros para la consecución de objetivos comunes (interdependencia positiva) y maximizar el trabajo individual y de todos. Según León (2012b, p. 214): Se trata de estrategias sistemáticas y estructuradas, que tienen en común que el profesor organiza la clase en grupos heterogéneos de 4 a 6 alumnos, de modo que en cada grupo haya alumnado de distinto nivel de rendimiento, estilo de aprendizaje, capacidad, etc.
Se pueden desarrollar grupos de aprendizaje de base cooperativo (aquellos que funcionan durante todo el curso), formales (aquellos que funcionan durante una sesión o varias sesiones) e informales (aquellos que funcionan durante actividades puntuales en una sesión) en función de los objetivos propuestos. Pero ¿qué secuencia se puede seguir para la implementación del aprendizaje cooperativo en el aula escolar? Los pasos indicados serían los siguientes:
Existe un variado número de métodos y modelos de aprendizaje cooperativo. Aquí vamos a explicar, brevemente, los señalados por Walters (2000), ya que se corresponden con los métodos más utilizados.
Los alumnos desempeñan unos mismos roles en la tarea de aprendizaje grupal y, al mismo tiempo, los intercambios comunicativos entre los alumnos presentan una gran variabilidad en función de las características intragrupales, intergrupales y de estructura de la tarea y recompensa. El docente desempeña un rol de guía, asesor y coordinador del proceso formativo del alumnado, facilitando el desarrollo de la tarea de aprendizaje cooperativo. En este sentido, el docente especifica los objetivos a conseguir, explica a los alumnos la importancia de la interdependencia positiva, interviene en la creación del grupo favoreciendo la heterogeneidad, supervisa el aprendizaje del alumnado, interviene en los distintos grupos de trabajo para apoyar el desarrollo de la tarea y mejorar el desempeño interpersonal y grupal de los alumnos y evalúa el aprendizaje del alumnado.
Es un método de aprendizaje que consiste en el aprendizaje de un contenido o competencia mediante su ejecución práctica, es decir, es un método en el que el alumno, al tiempo que comparte conocimientos, experiencias y puntos de vista con sus compañeros del aula, pone en práctica una competencia o contenido (por ejemplo, la lengua), adquiriendo nuevas habilidades y desarrollando estrategias con el fin de mejorarla o adquirirla. Esta metodología está ajustada principalmente en la planificación de técnicas basadas en el aprendizaje de idiomas. En este tipo de áreas o asignaturas, el docente, lejos de basarse en una concepción sistemática de la lengua, sin nexos ni aplicaciones prácticas que incluyan el dominio de una competencia personal en referencia a la asignatura, centra el proceso metodológico en las necesidades de puesta en práctica de procesos comunicativos por parte del alumnado, recreando dentro del aula y del proceso, por medio de la planificación de pequeñas tareas, una situación comunicativa real. En efecto, el método es ampliamente utilizado como soporte metodológico y principio de actuación dentro de los procesos comunicativos para el aprendizaje de lenguas, aun así puede aplicarse a cualquier otra área, ya que el objetivo es que el alumnado, a medida que realiza una serie de actividades, adquiera la competencia (en forma de habilidad y/o de capacidad) necesaria para resolver una tarea final. A nivel de concreción, se trata de incluir, dentro de la planificación de una tarea o actividad final, una serie de actividades que ayuden a la elaboración de la misma y que sean facilitadoras de contenidos esenciales del tema o aspecto funcional educativo que estemos desarrollando dentro del aula. Entre estas actividades encontramos algunas, como la realización de ejercicios de vocabulario, preguntas para hallar respuestas, realización de encuestas, entrevistas, etc. Algunos ejemplos de tareas podrían ser: listar, ordenar, distribuir, comparar, extraer y utilizar cierta información, describir imágenes o situaciones, resolver problemas, crear algo, hacer presentaciones, etc. En general, se trata de tareas que deben implicar al discente en la comprensión, ejecución, creación y puesta en práctica de la competencia adquirida o en proceso de adquisición, siendo el aula un espacio de entrenamiento para su puesta en acción através de tareas altamente motivadoras y que incitan a aprender todo lo necesario para llevarlas a cabo.
Es un método que otorga gran valor a la información y experiencias que aportan los alumnos y se realiza teniendo en cuenta la siguiente secuencia:
En el proceso de aprendizaje el alumno centra más la atención en el propio contenido y en el logro de objetivos, que en la forma. En este sentido, desde este método de aprendizaje, el alumno puede liderar el qué y cómo resolver la tarea de aprendizaje desde su propia iniciativa, interés y conveniencia. Así entendido, el rol del alumno es dinámico, ya que este puede adoptar diferentes papeles en el proceso de aprendizaje, dependiendo del momento y la situación en la que se encuentre. El rol del docente es el de facilitador del proceso comunicativo e interactivo que se produce entre el alumnado y participante en dicho proceso y observador-aprendiz. Además, debe brindar condiciones de aprendizaje para el alumno.