Documento de Universidad sobre Condicionamiento operante. El Pdf explora el condicionamiento operante, un concepto clave de la psicología, detallando los refuerzos y castigos que influyen en el comportamiento. Este documento es útil para estudiantes de Psicología.
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Por Alejandro Rodriguez Puerta
Altavoz Dispensador de comida Luces Palanca Tubo dispensador Generador electricidad Bandeja de comida Rejilla eléctrica Caja de Skinner, herramienta utilizada en el condicionamiento operante
El condicionamiento operante es un sistema de aprendizaje que se basa en la aplicación de refuerzos y castigos frente a determinados comportamientos para hacer más o menos probable su repetición en el futuro. Mediante el uso de estos refuerzos y castigos, el individuo crea una asociación entre una forma de actuar y sus consecuencias.
Se trata de una de las herramientas más importantes dentro de la psicología en general, y tiene una importancia especial dentro del conductismo. Fue descubierto a principios del siglo XX por B. F. Skinner, un psicólogo conductista que amplió las teorías propuestas por sus compañeros mediante el estudio con animales.
Al contrario que para muchos otros defensores de la psicología conductista, Skinner creía que las personas tenemos cierto librealbedrío y que podemos escoger en cierta medida nuestros comportamientos. Sin embargo, pensaba que el condicionamiento operante era el responsable de la mayoría de nuestras acciones, por lo que utilizando esta técnica se podrían cambiar todas las conductas de un individuo.
Hoy en día el condicionamiento operante ha dejado de ser la herramienta más utilizada dentro del mundo de la psicología, al haber aparecido otras más centradas en los pensamientos y las emociones. Sin embargo, incluso ahora sigue teniendo una gran importancia en ámbitos como el terapéutico y el educativo.
El condicionamiento operante se basa en la idea de que la mayoría de nuestros comportamientos pueden hacerse más o menos probables en función de la consecuencia que recibamos por parte del entorno cuando los llevamos a cabo.Si la consecuencia es positiva tenderemos a realizar esa acción más a menudo en el futuro; pero si es negativa, la frecuencia de la misma disminuirá.
Para los psicólogos defensores de corrientes como el conductismo, este proceso se daría de forma automática en nuestro día a día. Así, según esta teoría nuestros comportamientos son independientes de nuestras creencias y formas de pensar, y solo tienen que ver con la evitación de castigos y la búsqueda de recompensas.
El condicionamiento operante se basa en replicar este mismo proceso de manera consciente para modificar la conducta de un individuo. Su efectividad ha sido comprobada en múltiples estudios, y se sabe que funciona tanto con seres humanos como con muchas especies de animales.
Al realizar una intervención basada en el condicionamiento operante se busca modificar las consecuencias que se le proporcionan a la persona o animal para que esta cambie su conducta.
Para ello básicamente pueden utilizarse cinco herramientas: refuerzo positivo, refuerzo negativo, castigo positivo, castigo negativo y extinción. A continuación veremos exactamente en qué consiste cada una de ellas.Conceptos básicos del condicionamiento operante (teoría)
Condicionamiento clásico Asociar una respuesta involuntaria y un estimulo
Condicionamiento operante Comportamiento voluntario asociado y una consecuencia
En el condicionamiento operante se asocia un comportamiento a una consecuencia. Por ejemplo, la rata aprieta una palanca (comportamiento) y recibe comida (consecuencia). En el condicionamiento clásico se asocia un estímulo (sonido del silbato) a la comida
Jugar o dar comida a un perro es un ejemplo de reforzador positivo
El refuerzo positivo ocurre siempre que un comportamiento va seguido por una consecuencia que el individuo percibe como positiva, por ejemplo al proporcionarle placer de algún tipo. De esta manera, se incrementa la probabilidad de que el comportamiento inicial se repita más a menudo en el futuro.
Existen muchas maneras de ofrecer refuerzos positivos a las personas. Algunos de los elementos que pueden servir como reforzadores incluirían la comida, la atención, el cariño, el sexo o la diversión. Siempre que estos reforzadores se presenten después de que un individuo lleve a cabo una acción determinada, esta tenderá a repetirse con más frecuencia.
Al igual que la técnica anterior, el refuerzo negativo se utiliza para aumentar la frecuencia con la que ocurre una conducta. Sin embargo, en lugar de conseguirlo proporcionando una recompensa al individuo, lo hace eliminando un estímulo dañino para el. Precisamente de esta eliminación de un estímulo dañino viene el nombre de esta herramienta.
Serían todos aquellos reforzadores básicos que no necesitan de ninguna historia de condicionamiento previa para funcionar como tales. Algunos ejemplos serían el agua, la comida y el sexo.
Los reforzadores secundarios si estarían basados en historias previas de condicionamiento gracias a la asociación con estímulos incondicionados. Algunos ejemplos serían el dinero y las calificaciones.
Un castigo reduce la probabilidad de emisión de una conducta en situaciones posteriores. No obstante, no elimina la respuesta, ya que si la amenaza de castigo disminuye, la conducta puede volver a aparecer.
En el castigo también existen dos tipos o procedimientos diferentes; castigo positivo y castigo negativo.
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Cuando los árbitros señalan falta o tarjetas reducen la probabilidad de un comportamiento. Es un ejemplo de castigo positivo
El castigo positivo implica la aplicación de un estímulo que el individuo percibe como dañino como consecuencia de una de sus acciones. De esta manera se consigue el efecto contrario que en los dos casos anteriores: la frecuencia con la que actuará de la misma forma en el futuro tenderá a disminuir.
El ejemplo más evidente de castigo positivo es la aplicación de la violencia física y del dolor para evitar que se repita una conducta. Sin embargo, existen muchas otras maneras de aplicar esta técnica que no conllevan el uso de la fuerza y por lo tanto están más aceptadas a nivel social.
Al igual que ocurre con el castigo positivo, esta herramienta del condicionamiento operante busca disminuir la frecuencia con la que una persona realizará una conducta determinada en el futuro. Para ello se elimina algo que el individuo percibe como positivo, de tal manera que este siente algún tipo de malestar.
Por ejemplo, un experimentador podría hacer que una rata tirase de una palanca mediante la aplicación de refuerzos positivos en forma de comida. Sin embargo, si de repente se dejase de administrar estos refuerzos, el animal acabaría abandonando la conducta.
Es el modelo básico del condicionamiento operante y está formado por tres componentes: el estímulo discriminativo, la respuesta y el estímulo reforzador.
Un estímulo discriminativo sería aquel que indica al sujeto que el reforzador está disponible, señalando que si lleva a cabo una determinada conducta podrá obtener dicho reforzador. Por ejemplo, si una luz se enciende en la caja de Skinner indica que si se aprieta la palanca se recibirá comida.
En contraposición tenemos el estímulo delta o estímulos que indican que la conducta no va a llevar a la obtención de ningún tipo de reforzador.
La respuesta sería la conducta que realizará el sujeto, cuya ejecución le llevará o no a la obtención del estímulo reforzador. Un estímulo reforzador es el responsable de la emisión de la conducta, ya que gracias a su aparición la probabilidad de emisión de una respuesta aumentará o disminuirá en el futuro.
La efectividad de los refuerzos y castigos a la hora de modificar la conducta de un individuo puede variar en base a varios factores. Los más importantes son los siguientes: