Documento de Universidad sobre Literatura del Novecentismo, Vanguardias y Generación del 27. El Pdf explora la literatura española del siglo XX, incluyendo conceptos clave, características y autores como Ortega y Gasset, Luis Cernuda y Federico García Lorca.
Ver más8 páginas


Visualiza gratis el PDF completo
Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.
Este periodo de nuestra literatura, que va desde el principio del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra Civil, es tan rico en autores de máxima calidad que recibe en nombre de "Edad de Plata" de nuestra literatura.
El término Novecentismo (o Generación del 14) incluye a la generación de escritores que surge entre el Modernismo y las Vanguardias y la Generación del 27. Sin duda, el autor más importante del grupo es el filósofo José Ortega y Gasset, que abrió camino a los otros autores novecentistas. Otros autores son Gabriel Miró y Ramón Pérez de Ayala en la novela, y Juan Ramón Jiménez en la poesía, tras su anterior fase, la modernista.
Aunque los autores de este movimiento no tienen conciencia de grupo, sí poseen unos rasgos comunes: la sólida formación intelectual, el europeísmo, talante liberal, elitismo estético e intelectual, ideal de lenguaje pulcro y depurado, y un experimentalismo formal que anticipa las vanguardias.
José Ortega y Gasset (1883-1955) es uno de los pensadores más importantes del siglo XX español. Su influencia en la vida intelectual española (a través, entre otros medios, de "La Revista de Occidente", que él mismo fundó) fue decisiva. En su obra filosófica y ensayística abordó los más variados asuntos (desde la política a la literatura y el arte, pasando por el tema de España), todo ello con un estilo brillante e irónico y un hábil uso de la metáfora. Entre sus ensayos destacan La rebelión de las masas.
Juan Ramón Jiménez (1881-1958), premio Nobel de Literatura en 1956, se acerca a la estética novecentista, tras su periodo modernista, en su segundo etapa, conocida como "etapa intelectual". En este periodo, destaca el poemario Diario de un poeta recién casado.
EL SIGUIENTE TEXTO DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET ES UN EJEMPLO DE ENSAYO.
El tiempo cósmico solamente es el presente, porque el futuro todavía no es y el pasado ya no es. ¿Cómo, entonces, pasado y futuro siguen siendo parte del tiempo? Por esto es tan difícil el concepto del tiempo, que ha puesto en aprieto a los filósofos.
"Nuestra vida" está alojada, anclada en el instante presente. Pero ¿qué es mi vida en este instante? No es decir lo que estoy diciendo; lo que vivo en este instante no es mover los labios; eso es mecánico, está fuera de mi vida, pertenece al ser cósmico. Es, por el contrario, estar yo pensando lo que voy a decir; en este instante me estoy anticipando, me proyecto en un futuro. Pero para decirlo necesito emplear ciertos medios -palabras- y esto me lo proporciona mi pasado. Mi futuro, pues, me hace descubrir mi pasado para realizarse. El pasado es ahora real porque lo revivo, y cuando encuentro en mi pasado los medios para realizar mi futuro es, cuando descubro mi presente. Y todo esto acontece en un instante; en cada instante la vida se dilata en las tres dimensiones del tiempo real interior. El futuro me rebota hacia el pasado, este hacia el presente, de aquí voy otra vez al futuro, que me arroja al pasado, y este a otro presente, en un eterno girar.
Estamos anclados en el presente cósmico, que es como el suelo que pisan nuestros pies, mientras el cuerpo y la cabeza se tienden hacia el porvenir. Tenía razón el cardenal Cusano cuando allá, en la madrugada del Renacimiento, decía: Ita nunc sive praesens complicat tempus. El ahora o presente incluye todo tiempo: el ya, el antes y el después.
(José Ortega y Gasset, ¿Qué es filosofía?)
Llamamos Vanguardias o Ismos a los movimientos artísticos y literarios que se suceden en el mundo occidental entre las dos guerras mundiales. Estos movimientos intentan una revolución respecto a las formas artísticas y literarias precedentes; defienden el antirrealismo, la autonomía del arte, la libertad creativa (ruptura de las reglas), lo ilógico, la metáfora y la importancia de los sueños. Afectan a todos las manifestaciones artísticas: artes plásticas (sobre todo la pintura), literatura, música y el recién nacido cine.
El surgimiento de las Vanguardias se debe al agotamiento de las formas estéticas anteriores, pero también a la profunda crisis global que afectó al mundo occidental a partir de la I Guerra Mundial.
En poesía, las vanguardias españolas aportan dos grandes novedades: el verso libre y la importancia de la poesía visual (los caligramas).
En Europa, los principales Ismos son el Cubismo, el Futurismo, el Dadaísmo, el Expresionismo y, sobre todo, el Surrealismo. El Surrealismo, creado por el francés André Breton y muy influido por las teorías de Freud, ha tenido un enorme influjo sobre toda la literatura y el arte posteriores. Los surrealistas reivindican el inconsciente y el sueño, y pretenden expresarse a través de la llamada "escritura automática", que consiste en la floración espontánea del flujo verbal a partir del inconsciente o el sueño.
En España, y en Hispanoamérica, hubo dos importantes Ismos propios: el Creacionismo y el Ultraísmo. Ambos prepararon el surgimiento de la extraordinaria Generación del 27.
Por su parte, el Surrealismo tuvo una importante incidencia en España y en Hispanoamérica: así, el Surrealismo influye en autores de la Generación del 27 como Lorca, Aleixandre, Cernuda y Alberti. No obstante, ninguno de ellos practicó un Surrealismo puro. Los grandes representantes del Surrealismo español más puro son el poeta Juan Larrea, son dos figuras extraordinarias ajenas a la literatura: el cineasta Luis Buñuel y el artista plástico Salvador Dalí.
Entre los autores de la Vanguardia en España, destaca Ramón Gómez de la Serna (1891- 1963). Escribió novelas, obras teatrales, ensayos y creó las famosas greguerías, género breve cercano al refrán y al aforismo.
Una constelación pluricolor Un sol de repetición arroja 10.000 proyectiles por minuto. ciudad y el mar copulados. El ventilador pirotécnico multi- plica sus aspas deshilachadas. Los cohetes braman sirenas sobre la y efímera tapiza el cielo estival.
El precio de tu silencio y la aureola de las losas el día reducido a tu mano la mano reducida a su invierno apremiante la salida deja que mueran sus mirlos soltando una carne azulada como los ojos que siguen lentamente fuera del dominio del oro tus piernas irradiantes todo lo imprevisto en el relámpago de un cuchillo todo el horizonte en la espera de un sobresalto todos los secretos todos los pesares en una estrella
(Juan Larrea)
La pistola es el grifo de la muerte. Nuestra verdadera y única propiedad son los huesos. Si no fuésemos mortales, no podríamos llorar. El pasado hubiera querido ser el porvenir, pero vino demasiado pronto al mundo. Lo más importante de la vida es no haber muerto. Hay que elegir lo que hace sonreír, no lo que hace llorar.
La Generación del 27 recibe esta denominación porque, en 1927, un grupo de jóvenes poetas se reunió en Sevilla para conmemorar el tricentenario de la muerte del gran poeta Luis de Góngora.
Las características literarias comunes de estos poetas son:
La suma de estas tres características nos permite llegar a una conclusión fundamental: los autores del 27 fundieron las novedades de la vanguardia con la tradición literaria española. Por eso se dice que la Generación del 27 representa una perfecta armonía entre tradición y originalidad.
Los poetas principales de la Generación son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Rafael Alberti y Luis Cernuda. A ellos hay que añadir a un poeta algo más joven, pero que tuvo estrechos lazos con ellos: Miguel Hernández. Entre las mujeres de esta generación, conocidas como las "Sinsombrero", destacan en la poesía Ernestina de Champourcín y Elisabeth Mulder.
Federico García Lorca (1898-1936) fue poeta y dramaturgo.
Su obra lírica es una magnífica síntesis entre lo popular -la canción popular andaluza, el Romancero- y lo culto, todo ello al servicio de su personalísimo estilo (basado en la metáfora) y visión del mundo. Los temas dominantes son el destino trágico, la soledad y la muerte. Destacan entre sus poemarios el Romancero gitano y Poeta en Nueva York.
El teatro de Federico García Lorca, escrito en verso o en prosa, o mezclando el uno y la otra en la misma obra, está, como su poesía, dotado de un profundo sentimiento trágico y, a la vez, lírico. Sus temas son el amor y el deseo insatisfecho.
La obra maestra del teatro lorquiano y una de las grandes obras de todo el teatro español (con Fuentevejuna, La vida es sueño y Luces de Bohemia) es La casa de Bernarda Alba, escrita en 1936 y no estrenada en su tiempo. La obra desarrolla la historia de Bernarda Alba, quien, tras haber enviudado por segunda vez a los 60 años, decide vivir los siguientes ocho años en el más riguroso luto e impone lo mismo a sus hijas. Lorca describe la Espala rural más represiva de principios del siglo XX, caracterizada por una sociedad tradicional muy violenta en la que el papel que desempeña la mujer es secundario. El tema fundamental de la obra es el conflicto entre la represión y la libertad, representados respectivamente por Bernarda y Adela, su hija menor.
Te lo he dicho con el viento, jugueteando como animalillo en la arena. O iracundo como órgano tempestuoso. Te lo he dicho con el sol, que dora cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes. Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas. Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino. Te lo he dicho con el agua, vida luminosa que vela en un fondo de sombra; te lo he dicho con el miedo, te lo he dicho con la alegría, con el hastío, con las terribles palabras. Pero así no me basta: más allá de la vida, quiero decírtelo con la muerte; más allá del amor, quiero decírtelo con el olvido.
(Luis Cernuda, Los placeres prohibidos) 6