Documento de Universidad sobre Planes Estratégicos del SESCAM: Plan Dignifica, humanización de los cuidados. El Pdf aborda la atención holística e integral del paciente y la familia, la estratificación de crónicos y las redes de expertos del sistema sanitario de Castilla La Mancha.
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Tema 6 Planes estratégicos del SESCAM: Plan dignifica, humanización de los cuidados. Atención holística e integral del paciente y la familia. Estratificación de crónicos. Redes de expertos y profesionales del sistema sanitario de Castilla La Mancha
HUMANIZAR: Según el diccionario de la Real Academia Española, "humanizar" se define como "hacer humano, familiar y afable alguien o algo". Las profesiones sanitarias, son intrinsecamente humanizadoras. El problema surge desde el momento en que existe una relación desigual entre unas personas con conocimientos técnicos y otras personas frágiles, vulnerables, frecuentemente angustiadas, cuyas dolencias les afectan profundamente en su vida diaria. Javier Gafo indicaba que el gran reto de la medicina, desde que surge a partir de Hipócrates, era humanizar la relación entre profesionales de la salud y la persona enferma.
DIGNIFICAR: Etimológicamente proviene de los términos latinos "dignitas" y "dignus", persona merecedora de valor, lo que es valioso. También se refiere a quien obra con autoestima y mereciendo el respeto de las demás, quien no comete actos que degradan y no se humilla ni tolera la humillación. Dignidad, es una palabra con una base muy sólida. Es el fundamento de la humanización, propia e intrínseca al ser humano, que por serlo tiene valor y no precio. Por ello este plan de humanización se ha querido llamar Plan Dignifica, aludiendo a una de las formulaciones del imperativo categórico kantiano: "Actúa de tal modo que trates a la humanidad tanto en su persona, como en la persona del otro, no como un mero medio, sino siempre y al mismo tiempo como un fin".
CALIDAD DE VIDA: Dignidad y Humanización, están muy relacionadas con el concepto de "calidad de vida". Podemos definirla como el estado que refleja las condiciones de vida deseadas por una persona en relación con ocho necesidades fundamentales que representan el núcleo de las dimensiones de la vida de cada cual:
Una asistencia sanitaria humanizada no es la que busca prolongar la vida a cualquier precio y de cualquier forma, sino la que pretende elevar la calidad de vida, respondiendo a las necesidades de las personas, respetando su autonomía, tomando decisiones compartidas y sostenidas con una ética profesional, y aplicando las técnicas más adecuadas.
BIOÉTICA: La bioética trata del estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la salud y de la atención a la salud, examinando esta conducta a la luz de un conjunto de valores y principios:
La humanización de la atención sanitaria, es una cuestión PRIORITARIA y, para ello se requiere principalmente un cambio de ACTITUD. Se trata de cambiar el foco de la atención sanitaria, dirigido tradicionalmente hacia la enfermedad, y situar a la persona y su contexto en el centro del sistema, procurando "dar el mismo trato que nos gustaría recibir". En este sentido, también se incluye el factor tiempo: se debe pensar que el tiempo de las y los pacientes no es menos valioso que el tiempo del médico, de la médica o del resto de profesionales.
Una atención HOLÍSTICA, es aquella donde se contemplan la comunicación, el contacto, y donde se dé la misma importancia tanto al sufrimiento físico como al anímico o espiritual, porque de hecho no se pueden separar. Es aquí donde el sistema sanitario tiene un gran reto.
LOS OBJETIVOS GENERALES DEL PLAN DIGNIFICA pueden resumirse en:
Aspectos sobre la humanización:
La humanización de la atención sanitaria, en el último año, ha ido ganando un lugar importante entre las prioridades del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, (SESCAM) materializándose en cinco grandes líneas estratégicas de las que se derivan medidas concretas, muchas de ellas pioneras. Propondremos algunas que presentan un alto nivel de impacto con un coste mínimo.
El derecho de pacientes a recibir información sobre su salud está reconocido en diversas normas. Unido a ello, existen factores como el aumento de las enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población, el asociacionismo, y el empoderamiento de los y las pacientes, que inciden en que continuamente se reclame una información de (mayor) calidad. Por otra parte, los y las pacientes con información colaboran en mayor medida en su proceso de recuperación, toman decisiones con mayor criterio, hacen un mejor uso del sistema, reducen las visitas a urgencias y a consultas, con la disminución consiguiente de costes.
No solo es importante qué comunicar, sino cómo comunicar, dónde, y a quién comunicar. La información a pacientes tiene que ser comprensible, tiene que existir cierta empatía que genere un clima de confianza, debe hacerse en un lugar adecuado que preserve la confidencialidad y la intimidad de la persona. Es fundamental que el personal sanitario se presente por su nombre y categoría. Asimismo es necesario reforzar los puntos de información en los servicios de Urgencias, y en las unidades más críticas, como servicios quirúrgicos, UCI etc. Especial importancia adquieren las habilidades de comunicación a la hora de informar sobre una mala noticia.
Por último, la información también puede servir para concienciar a las personas usuarias y profesionales sobre la necesaria sostenibilidad de las instituciones sanitarias y la necesidad de generalizar en los centros el uso de energías limpias y renovables.
Con frecuencia las personas usuarias de los centros sanitarios, tanto pacientes como familiares, se ven acompañadas de un cierto sentimiento de indefensión. Por ello, la ejecución de los procedimientos de la asistencia sanitaria, junto a la calidad científico-técnica, debe impregnarse de principios humanizadores, que den como resultado pacientes corresponsables y parte activa de su proceso asistencial, sin olvidar aspectos como la seguridad, la mejora de la coordinación y continuidad de los cuidados, la mejora de los circuitos de derivación y hospitalización etc.
Con esta línea se pretende también destacar la importancia de la continuidad de la asistencia, integrada en los dos niveles asistenciales de Atención Primaria y Atención Hospitalaria.
Cada persona posee una serie de talentos, capacidades, conocimientos, actitudes y aptitudes. Un conjunto de habilidades que le hacen destacar en un campo y no en otro, y que pueden ser más o menos valiosas para un puesto según sus competencias. En general, la formación recibida por la mayoría de profesionales de la sanidad ha abundado en los aspectos técnicos y científicos de su quehacer profesional, con una mínima o nula preparación humanística y en técnicas o habilidades de comunicación y relación interpersonal. La humanización de la asistencia sanitaria debe cuidarse desde la formación de los y las profesionales de la salud, ya sea en pregrado, en postgrado o en la formación continuada durante su vida laboral.
Es necesario mejorar en aspectos tales como el compromiso con los resultados, la visión de la organización y el sentido de pertenencia, la implicación en la calidad de los procesos, la comunicación interna, la participación de profesionales en la elaboración de protocolos y, en definitiva, facilitar un cambio de actitud que conduzca al cuidado de las y los profesionales para que a su vez, se conviertan en parte activa en (de) la humanización de la asistencia sanitaria, que sin duda es la actividad profesional con mayor y más pleno carácter humano.
El personal de las organizaciones sanitarias es su principal activo y el "corazón" del sistema sanitario. Son todas estas personas quienes, mediante su trabajo en equipo, en "redes", grupos o comunidades de interés, dan forma y hacen posible la base cultural de una organización compleja, basada en el conocimiento y que debe crecer mediante la innovación y el aprendizaje continuo.
Uno de los factores más relevantes que contribuyen a conformar la percepción de la ciudadanía sobre el sistema sanitario, aparte de la propia atención clínica que recibe para solucionar sus problemas de salud, es todo aquel entorno que rodea a la misma: existencia o no de barreras arquitectónicas, buena señalización, confortabilidad, iluminación, nivel de mantenimiento de las instalaciones, los aspectos hosteleros, cafetería, cocina hospitalaria, la comida que reciben y la ropa de la cama e indumentaria personal.
Dentro de esta línea estratégica se han priorizado varias acciones, entre ellas el acondicionamiento de los espacios para mejorar la intimidad de pacientes y los lugares para informar. También se ha considerado beneficioso crear espacios dotados de libros, y otros, específicamente diseñados, para la población infantil.
Las Direcciones de Gestión de las Gerencias deben estar en sintonía con estas medidas para facilitar el confort de pacientes y acompañantes, que constituye una función con alto valor específico.
Esta línea pretende promover la participación de todas las partes activas de la humanización, intentando involucrar e implicar a toda la sociedad, captando líderes e informantes clave entre profesionales, personas usuarias, asociaciones y otros colectivos.
Como se sabe, la OMS define la Salud como un estado de completo bienestar biológico, físico, psíquico y social, y no solo la ausencia de enfermedad. Para su logro es necesaria una implicación activa tanto a título individual como de la sociedad en general, y por tanto también de las Instituciones y Administraciones Públicas.
En esta línea, la Ley 5/2010, de 24 de junio, sobre Derechos y Deberes en materia de Salud de Castilla La Mancha, además, de regular los derechos de información sanitaria, en el artículo 42 regula específicamente la participación ciudadana activa.
Los nuevas personas usuarias, consumidoras, pacientes y la ciudadanía en general, deben desempeñar un papel cada vez más importante en el sistema sanitario público. La demanda de una mayor transparencia en la gestión de recursos públicos, su participación en implicación en la toma de decisiones, no solo a nivel clínico e individual, sino en el establecimiento conjunto de prioridades con las personas responsables de la gestión pública, exigirá un cambio en las fórmulas de gestión tradicionales, que supondrá involucrarles de manera más activa.
En todos los centros e instituciones sanitarias del Servicio de Salud (SESCAM), se venían realizando acciones e iniciativas orientadas a mejorar la humanización de la asistencia, si bien, de forma aislada, desconectadas unas de otras. La primera tarea emprendida consistió en realizar un análisis de la situación existente, mediante unas fichas que recogían las acciones llevadas a cabo en los distintos centros o sus propuestas, así como su grado de implantación o desarrollo.