La transición del feudalismo al capitalismo, debate Dobb-Sweezy

Documento del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Charles Babbage sobre la transición del feudalismo al capitalismo. El Pdf, de Economía para Universidad, explora el debate Dobb-Sweezy, analizando la desintegración del viejo orden y la caracterización del período entre los siglos XIV y XVI.

Ver más

13 páginas

Instituto Superior de Formación Docente y Técnica
CHARLES BABBAGE
DIEGEP 3985
Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires
Gral. Pinto 1683 - Zárate - Buenos Aires Argentina - CP 2800
Teléfono y WhatsApp: 3487-15-546677
babbage@charlesbabbage.edu.ar - www.charlesbabbage.edu.ar
Carrera:
Curso:
Asignatura:
Unidad / Anexo:
Profesor/a:
TECNICATURA SUPERIOR EN PSICOPEDAGOGÍA
1º Año
ESTADO Y SOCIEDAD
ANEXO 2
ZUNGRI, JUAN
1 de 12
4017108 12 cop. HSE "B" (Rieznik)

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

Instituto Superior de Formación Docente y Técnica

CHARLES BABBAGE
DIEGEP 3985
Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires

CHARLES BABBAGE

Carrera: TECNICATURA SUPERIOR EN PSICOPEDAGOGÍA
Curso: 1º Año
Asignatura: ESTADO Y SOCIEDAD
Unidad / Anexo: ANEXO 2
Profesor/a:
ZUNGRI, JUAN
Gral. Pinto 1683 - Zárate - Buenos Aires - Argentina - CP 2800
Teléfono y WhatsApp: 3487-15-546677
babbage@charlesbabbage.edu.ar - www.charlesbabbage.edu.ar

CHARLES BABBAGE

Un mundo maravilloso

CAPITALISMO Y SOCIALISMO EN
LA ESCENA CONTEMPORÁNEA

4017108 12 cop. HSE "B" (Rieznik)

E
1 de 12Pablo Rieznik
(editor)
Un mundo maravilloso
CAPITALISMO Y SOCIALISMO EN
LA ESCENA CONTEMPORÁNEA

Jorge Altamira
Laura G. Caruso
Daniel Duarte
Juan M. García
Pablo Heller
Lucas Poy
Pablo Rabey
Pablo Rieznik
Savas Michael-Matsas
Ludmila Scheinkman
Leon Trotsky
Editorial Biblos
PENSAMIENTO SOCIAL
2 de 12.

:
Pablo Rieznik (editor)
Un mundo maravilloso: capitalismo y socialismo en la escena
contemporánea . - 1ª ed. - Buenos Aires: Biblos, 2009.
229 pp .; 23x16 cm.
ISBN 978-950-786-710-1
1. Pensamiento Social. I. Título
CDD 301
Diseño y diagramación: Luciano Tirabassi U.
C Los autores, 2009
C Editorial Biblos, 2009
Hecho el depósito que dispone la Ley 11.723
Impreso en la Argentina
No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la
transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier
medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros
métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las
leyes 11.723 y 25.446.
Esta primera edición se terminó de imprimir en
Primera Clase, California 1231, Buenos Aires,
República Argentina,
El texto es una buena excusa y este año trae lo suyo.
"Doble motivo para entregar este pequeño libro, negro
sobre blanco ... con el nombre de mis hijos queridos,
Marina, Martín, Tomás, Julián y Andrés (a quien le
debo una dedicatoria omisa).
Con el de María; no sólo amor y años, también trabajo,
sin el cual mis letras no serían posibles ni este año
traería lo suyo.
Con el homenaje a los "viejos" que también me hicieron
posible.
Con los nombres de mis compañeros de toda la vida,
imposibles de enumerar, que aquí están.
Y, por fin, con el nombre literal del porvenir, León, el
chiquito, el nieto por-venir.
Nada más.
P.R.
3 de 12Índice

Presentación
por Pablo Rieznik
11

PRIMERA PARTE

La economía, el capital y su contenido histórico

Sistema económico y modo de producción:
una aproximación metodológica
por Pablo Rieznik
........
15

La transición del feudalismo al capitalismo
Reseña e historia del debate Dobb-Sweezy
por Daniel Duarte
27

La relaciones capitalistas y la ley del
movimiento de la sociedad moderna
por Pablo Heller y Laura Caruso
39

Apuntes sobre la teoría leninista del imperialismo
por Juan M. García
51

SEGUNDA PARTE

El socialismo, revolución y contrarrevolución

La naturaleza histórica de la revolución de octubre
por Jorge Altamira
73

El espejo del siglo
La Revolución Rusa en la historiografía
contemporánea: una guía de lectura
por Lucas Poy y Ludmila Scheinkman
81

Cuándo y por qué Lenin escribió El Estado y la revolución
por Lucas Poy
111

4 de 12
:

La revolución y el Estado
Algunas notas sobre lo que Lenin escribió
y sobre lo que no pudo escribir
por Pablo Rieznik y Lucas Poy
123

Las primeras etapas de la economía soviética
por Pablo Rabey
131

Cómo venció Stalin a la oposición
por León Trotsky
145

Genocidio y trabajo esclavo en la URSS stalinista
por Pablo Rieznik
153

TERCERA PARTE

La irreversible decadencia del capitalismo

Tasa de ganancia y descomposición capitalista
por Pablo Heller
165

Rusia: la transición al capitalismo, en crisis
181
por Savas Michael-Matsas
What a wonderful world
por Pablo Rieznik
189

ANEXO

Un debate actual: catastrofismo, forma y contenido

Crisis mundial, nacionalismo y los límites
de la economía de izquierda
por Pablo Rieznik
197

Los autores
229
5 de 12La transición del feudalismo al capitalismo
Reseña e historia del debate Dobb-Sweezy
Daniel Duarte
Introducción
En 1940, con ocasión de un nuevo aniversario de la revolución inglesa, se
realizó una compilación de trabajos publicados en la revista Labour Monthly
que debatían en torno a la verdadera naturaleza de aquella revolución ocurri-
da trescientos años antes. Entre estos trabajos apareció un importante apor-
te de Maurice Dobb, economista-historiador de la escuela marxista británica,
quien señaló que lo esencial era establecer cuál era el modo de producción
que condicionó su estallido, con el fin de entender el porqué de la revolución
del siglo XVII.
El término comúnmente aceptado hasta entonces para caracterizar aque-
lla etapa histórica era "capitalismo mercantil", cuyo análisis más destaca-
do había sido desarrollado por el historiador belga Henri Pirenne. Dobb se
inclinó a resolver el problema calificando a la Inglaterra de los Tudor y los
Estuardo como feudal, al tiempo que señalaba que en el seno de esa sociedad
los elementos que eventualmente caracterizarían la sociedad capitalista bur-
guesa se hallaban ya en avanzado estado de desarrollo (Procacci, 1987: 190).
Según Pirenne (1978), con la expansión del islam durante el siglo VII se
había cerrado el flujo comercial mediterráneo desarrollado durante el Imperio
Romano. Se abrió así un período de aislamiento europeo caracterizado por el
despertar de un intercambio menor en el interior del continente, y una nueva
ideología, fomentada por la Iglesia, que condenaba el afán de lucro, es decir, el
espíritu mercantil. La reapertura del Mediterráneo al comercio occidental se
habría restablecido, según Pirenne, durante el siglo XI, cuando, como producto
de las incursiones armadas occidentales por la recuperación de Tierra Santa,
se reconquistaron islas cuya posesión garantizaba la supremacía en el mar.
Por consiguiente, el declive y la posterior eliminación de la sociedad feudal
serían consecuencias del desarrollo del comercio y del capital mercantil. Dobb
hará una crítica a la posición que el planteamiento de Pirenne supone.
[ 27]
6 de 12En efecto, en Estudios sobre el desarrollo del capitalismo este economista
e historiador británico contrarió la opinión imperante en la época, según la
cual la burguesía y el comercio habían desgastado las bases que sostenían a
una estática sociedad feudal. La particularidad de este modo de producción se
encuentra en lo que Dobb llama las relaciones de servidumbre, una forma de
relación social específica cuyo contenido central es la coerción extraeconómica,
donde la explotación y la expropiación del trabajo excedente se dan mediante
relaciones políticas, de poder y fuerza, entre los señores y los productores
directos, los campesinos.
El desmoronamiento de la sociedad feudal sería producto de su propio des-
gaste interno, en la medida en que las relaciones de producción feudales ya
no podían contener las fuerzas productivas que se habían desarrollado en
su seno. En este caso, el elemento dinámico son las fuerzas productivas y el
elemento conservador, las relaciones de producción. Se necesitarían, a partir
de este punto, una economía de escala -que la estrechez del mundo medieval
impedía- y la existencia de trabajadores emancipados de las relaciones de
servidumbre como factores imprescindibles para una producción organizada
sobre una nueva base social.
En su investigación, Dobb diseñó la tesis que provocaría uno de los debates
historiográficos más famosos: hacia el siglo xiv el progresivo aumento del con-
sumo de los señores feudales llevó a que la presión señorial sobre los siervos lle-
gase a un punto límite. La respuesta campesina se expresó, principalmente, en
el abandono de los campos, devastando así la economía feudal. A diferencia de
aquellos historiadores que hacían hincapié en la circulación mercantil, Dobb
privilegió el factor de la presión señorial y lo asentó en el análisis de la concep-
ción materialista de la historia. El importante factor del descenso demográfico
como producto de las carestías y los distintos brotes de peste bubónica que
afectaron en forma casi continua a Europa durante el siglo XIV, reduciendo su
población en más de un tercio, no era tenido en cuenta, ya que entre los siglos
XIV y XVI se da un hiato temporal necesario para que en el interior de una clase
campesina pauperizada opere una cierta diferenciación social, una competen-
cia que creará los elementos para el desarrollo de una nueva clase capitalista.
El debate planteado por Dobb es retomado por el economista estadouni-
dense Paul Sweezy (1987). Sweezy recuperó las posturas anteriores a la tesis
de Dobb, afirmando que el modo de producción feudal no podía analizarse
en los términos generales del esquema marxista, dado que en el feudalismo
no existían mercancías sino valores de uso. Al no haber mercancías, no exis-
tían elementos para acumular: no hay precios, no hay valor y, por lo tanto,
no existe el punto de partida para la lógica de crecimiento capitalista y de
compulsión a la competencia que genera el capital. El intercambio de valores
de uso no permite la acumulación y por eso Sweezy identificó el feudalismo
como un sistema estático. Para este autor, no existían elementos dentro de la
sociedad feudal que fueran desarrollando nuevas relaciones sociales y a la vez
pudieran minar las relaciones de producción feudales.
El factor que privilegió Sweezy para sostener su hipótesis es el comer-
cio mediterráneo (retomando el esquema histórico tradicional formulado por
Henri Pirenne, pero no bajo el esquema conservador y formal de "economía
monetaria" versus "economía natural") que, una vez reactivado, comenzó lue-
go de cierto período a minar las bases de una sociedad muy estancada. Es
decir que, en términos de Sweezy, la sociedad feudal se derrumbó por una
intervención externa, por medio del comercio o economía mercantil.
Éstas son las líneas fundamentales del debate que la historiografía conoce
como el "debate Dobb-Sweezy", una clásica controversia sobre la transición
del modo de producción feudal al capitalista. A continuación se examinan con
más detalle los elementos de esta polémica.
Cómo definir el feudalismo
En su crítica, Sweezy interpretó la definición de feudalismo dada por Dobb
como algo idéntico a lo que llamamos servidumbre, cuya característica especí-
fica sería la aplicación de la fuerza (coerción extraeconómica) sobre el produc-
tor directo. Para Dobb (1985), la particularidad de este modo de producción se
encontraba en las relaciones políticas, de poder y de fuerza, establecidas entre
el señor y los productores directos, los campesinos:
Visto [ ... ] como un sistema de relaciones socioeconómicas, es casi
idéntico a lo que generalmente denominamos "servidumbre" [ ... ]
Podemos decir que el rasgo diferencial de esta forma de explotación es
que la sanción que la respalda, aunque reforzada y perpetuada es, en
cierto sentido, una "compulsión extraeconómica". (466)
Por su parte, Sweezy sostenía que la servidumbre en sí no era un elemento
específico del feudalismo: una definición tan amplia carecería, por lo tanto,
de sentido. "Puede existir", destaca Sweezy ("Crítica", en Hilton, 1987), "un
cierto grado de servidumbre en sistemas claramente no feudales. Es más,
considerada como relación de producción dominante, la servidumbre ha veni-
do asociada en diferentes épocas y regiones a muy diversas formas de organi-
zación económica" (44).
Aunque no estaba de acuerdo en caracterizar como servidumbre a este
modo de producción, Sweezy admitía que la servidumbre era la relación pre-
dominante en la Europa occidental durante ese período. Para él, de todas for-
mas, el elemento distintivo que permite definir al sistema feudal es el objetivo
de la producción. Este punto de partida lo llevó a poner mayor énfasis en la
esfera de la circulación y a definir, en consecuencia, al feudalismo como un.
sistema de producción para el uso y no para el intercambio. Esta definición de-
jaba por fuera al comercio a larga distancia, que fue considerado por el autor
como un elemento ajeno, externo al modo de producción feudal.
7 de 12

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.