Documento de Ies Cencibel sobre la Guerra Civil Española (1936-1939). El Pdf, un material didáctico de Historia para Universidad, analiza las causas, el desarrollo militar y político, y las consecuencias del conflicto, incluyendo una cronología detallada y mapas ilustrativos.
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Los días 17 y 18 de julio de 1936 estalló una sublevación militar, con respaldo de elementos civiles, que pretendía hacerse rápidamente con el poder y establecer una república de corte autoritario dirigida fundamentalmente por militares. Sin embargo, el gobierno republicano contó con suficientes apoyos como para hacer fracasar un golpe que, mal planificado, fracasó en buena parte de España. No obstante, ese gobierno fue incapaz de reprimir a los sublevados, iniciándose una guerra civil que se prolongó durante casi tres años y cambió la Historia del país.
La Guerra Civil fue culminación de una evolución histórica en la que había fracasado la instauración de un régimen liberal-democrático que permitiera canalizar las distintas opciones ideológicas y su pacífica aceptación mutua de la alternancia en el poder. Además, como muchos regeneracionistas señalaron, no se había acabado con las desigualdades sociales y económicas existentes en un país fracturado entre una España rural, analfabeta y campesina y una urbana, con predominio de las clases bajas ante la debilidad de las clases medias.
El resultado de esa cruenta Guerra Civil, aparte de las heridas que se abrieron dada la crudeza y duración del conflicto, fue la instauración de un régimen autoritario dirigido por el general Franco. Éste régimen perduró hasta la muerte del dictador, en 1975, condicionando de forma determinante el futuro devenir de España.
Las causas de la Guerra Civil se fraguaron a lo largo de la Republica. Tras la victoria del Frente Popular en febrero del 36, la derecha radical (Falange, Renovación Española y Tradicionalistas) se sumó a las conspiraciones militares que se estaban desarrollando. Las medidas adoptadas por el gobierno del Frente Popular fueron mal aceptadas por muchos sectores sociales y políticos del país y, cada vez más, estaban dispuestos a acabar con ese gobierno a través de la sublevación. Hubo hechos que enrarecieron el ambiente, como los asesinatos en julio del teniente de la Guardia de Asalto Castillo, simpatizante de las izquierdas, a manos de ultraderechistas y el del líder derechista Calvo Sotelo a manos de escoltas de Prieto y guardias de asalto. Al fin y a la postre la II República derivó en una Guerra Civil y sería complejo distribuir responsabilidades:
Los responsables últimos del estallido de la guerra fueron los militares que se sublevaron el 18 de julio contra el gobierno de la República. Con la sublevación militar de julio de 1936 contra el régimen republicano la democracia en España sufría una herida de muerte. Mientras la parte de las derechas que apoyaron a los sublevados iniciaron un proceso de fascistización, las izquierdas fieles a la República adoptaron posturas cada vez más revolucionarias y prosoviéticas. En ambos casos proliferaron ideologías totalitarias y antidemocráticas.
El 17 de julio de julio de 1936 se produjo la sublevación militar en el Protectorado de Marruecos y Canarias, extendiéndose a la Península el 18 julio. La sublevación fue la culminación de la conspiración militar encabezada por el general Sanjurjo, desde el exilio, con el general Mola, "el director", como principal dirigente en España, además del apoyo de parte del generalato español con Queipo de Llano, Franco, Goded, Cabanellas, Fanjul. No tenían una ideología común, unos eran republicanos y otros monárquicos, pero coincidían en su rechazo al espíritu revolucionario que, según ellos, tenía el gobierno frentepopulista. La conspiración no pretendía acabar con la República sino transformarla en una autoritaria. El objetivo de Mola era un pronunciamiento militar al estilo de los habidos en el s. XIX. Pero durante la guerra se produjo una identificación de República e izquierdas que hizo que los sublevados acabaran yendo contra ella.
El gobierno de Casares Quiroga tenía algunas noticias de esta conspiración, desplazando a los militares de dudosa fidelidad a puestos periféricos(Franco a Canarias, Goded a Baleares), cubriendo los mandos superiores con militares fieles(sólo la división de Cabanellas se sublevó) y otros mandos militares fueron destituidos(Varela). El gobierno y los conspiradores pensaban que el futuro de España se jugaría en unos días. Pero, en realidad, en julio y agosto del 36 España se dividió en dos facciones, aumentando el riesgo de un conflicto prolongado. La CURSO 2024-2025 IES CENCIBEL 2TEMA 9º. LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939) HISTORIA DE ESPAÑA división del país vino dada por diversos motivos: ideología preponderante en cada zona, preparación de la conspiración en cada región, unidad de los militares y postura de las fuerzas del orden público, Guardia Civil y Guardia de Asalto. Así, España quedó dividida en dos:
El 18 de julio Azaña intento formar un gobierno de concentración nacional con Martínez Barrio al frente. Sin embargo, tanto Mola como Largo Caballero consideraban la guerra inevitable y casi deseable. Se iniciaba así una Guerra de casi tres años al fracasar el pronunciamiento militar debido a:
Tras la sublevación militar del 17 y 18 de julio de 1936, durante el verano y el otoño, unos y otros consolidaron sus posiciones militares, quedando claro que no iba a ser una guerra corta. Por ello, se reforzaron en base a los apoyos recibidos el 18 de julio:
1. La República contaba con la mitad del ejército y de la Guardia Civil, 3/4 de la Guardia de Asalto y la mayoría de la aviación y de la armada. Sin embargo, carecía de oficialidad suficiente, lo que padeció a lo largo de toda la guerra y complicó la creación del nuevo ejército, el Ejército Popular de la República, compuesto en su mayoría por milicianos normalmente indisciplinados. Lo que si tenía la República era el oro del Banco de España, que le permitió resistir más tiempo al poder adquirir material bélico.
2. Los sublevados tenían la desventaja de no controlar ni el aire ni el mar, pero dado que la sublevación estaba hecha por militares, en ningún momento hubo indisciplina en el ejército rebelde. Así, los voluntarios falangistas y requetés, unos 300.000, se encuadraron rápidamente en el ejército y acataron la jerarquía de mando. Tampoco hay que olvidar que en el bando sublevado estaban las tropas de Marruecos, tercios de regulares y legionarios, que eran profesionales y las mejor preparadas. Esto, junto a otros factores como la decidida ayuda de Italia y Alemania, fue clave para la victoria final rebelde.
En agosto del 36 los sublevados controlaban Galicia, Castilla-La Vieja, medio Aragón, Navarra y algunas capitales andaluzas. En los siguientes meses trataron de consolidar sus posiciones y tomar Madrid con diversas acciones:
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