Psicología de la Atención y Percepción
1º Grado en Psicología
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad Internacional de Valencia
Máster en Psicología
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de prácticas
Bloque 2: Sistemas Sensoriales
Capítulo 3: Sistema Visual y Perceptivo
3.1 La Percepción Visual
La visión comienza con la luz visible (entre 380 y 750 nm) que entra en el ojo. Aunque la
luz visible es solo una pequeña parte del espectro electromagnético, es la que activará
nuestros receptores visuales.
El primer paso de la percepción visual es la captación de la luz visible.
Estructuras Clave del Ojo
- Córnea: Parte frontal transparente, aporta ~80% de la
capacidad de enfoque (aunque no puede cambiar su
enfoque).
- Cristalino: Ajusta su forma para enfocar objetos a distintas
distancias (acomodación).
- Fóvea: Zona central de la retina donde la visión es más
nítida (muchos conos).
- Retina: Capa en el fondo del ojo con células sensibles a la
luz (fotorreceptores: conos y bastones). Allí se inicia la
transducción, el proceso que convierte la luz en señales
eléctricas.
- Conos: Sensibles a alta iluminación, permiten ver colores y detalles finos. Tres tipos
(R, G, B) para percibir el espectro completo.
- Bastones: Más sensibles a luz tenue (visión nocturna), ayudan a percibir
movimiento y formas borrosas en la oscuridad.
El enfoque se da con 80% córnea + 20% cristalino
Organización Interna de la Retina
En la retina encontramos distintas capas de células:
- Células fotorreceptoras (Conos y Bastones):
- Células bipolares:
Reciben información de los fotorreceptores y la transmiten a las células ganglionares.
- Células ganglionares:
Es la capa más externa de la tetina. Reciben la información final de la retina y sus axones
forman el nervio óptico, que lleva la señal al cerebro.
- Células horizontales y amacrinas:
Interneuronas que afinan y modulan la señal, ajustando el contraste y mejorando la
detección de bordes.
La organización de la retina permite la transmisión y el procesamiento eficiente de la
información visual desde las células fotorreceptoras hasta las células ganglionares y,
finalmente, al cerebro. Es en la retina donde ocurre el proceso de la transducción visual,
es decir, la transformación de energía lumínica del estímulo en un impulso nervioso.
Proceso de Transducción Visual
El proceso de transducción visual ocurre principalmente en los fotorreceptores, conos y
bastones, y consta de una serie de etapas:
- Captación de fotones: cuando la luz entra en el ojo y llega a la retina, los fotones
de luz son captados por los pigmentos fotosensibles del segmento externo de
conos y bastones. Estos pigmentos son sensibles a diferentes longitudes de onda
de luz, lo que permite la percepción del color que veremos en el apartado
posterior.
- Isomerización del pigmento: cuando un fotón de luz interactúa con el pigmento
fotosensible en un fotorreceptor, este pigmento experimenta una isomerización,
es decir, un cambio de forma que a su vez supone un cambio en la
permeabilidad de la membrana del fotorreceptor y una alteración en el
potencial de membrana.
- Generación de un potencial receptor: la isomerización del pigmento activa una
serie de eventos bioquímicos y electrofisiológicos que en conjunto generan un
potencial receptor, también conocido como potencial postsináptico receptor
(RMP). Este cambio en el potencial se corresponde con una respuesta eléctrica
al estímulo luminoso.
- Transmisión de señales: el potencial receptor se propaga a través del
fotorreceptor y se transmite a través de sinapsis a las células bipolares y,
posteriormente, a las células ganglionares. Estas células son responsables de
llevar las señales visuales al cerebro a través del nervio óptico.
Vía Visual al Cerebro
Una vez la señal se ha convertido en impulso eléctrico, este se transmite a lo largo de la
vía visual hacia el cerebro donde se procesa la información hasta obtener una imagen
visual completa y coherente.
Después de salir de la retina, los axones de las células ganglionares se agrupan para
formar el nervio óptico.
Este nervio transporta las señales visuales desde el ojo hacia el cerebro.
Antes de llegar a la corteza cerebral, las fibras nerviosas provenientes de la mitad nasal
de la retina de cada ojo cruzan hacia el lado opuesto, mientras que las fibras de la
mitad temporal de la retina de cada ojo continúan en el mismo lado.
Ambos cruces conforman lo que se denomina quiasma óptico, lo que permite que las
señales visuales del campo visual izquierdo sean procesadas por el hemisferio cerebral
derecho y viceversa
Después del cruce en el quiasma óptico, las fibras nerviosas forman lo que se llama el
tracto óptico.
Estas fibras ahora llevan las señales visuales cruzadas hacia el núcleo geniculado lateral
del tálamo.
Allí, las señales se procesan y se envían hacia la corteza visual primaria en la parte
posterior del cerebro
Los Fotorreceptores
Los fotorreceptores (conos y bastones) son células especializadas de la retina que
detectan la luz y la convierten en señales eléctricas que el cerebro interpreta como
imágenes. Constituyen el primer paso en la cadena de la visión.
Conos
- Función principal: Visión con alta iluminación (visión fotópica),
percepción de colores y detalles finos.
- Tipos: Hay tres tipos de conos, sensibles a distintas longitudes de onda
(rojo, verde y azul), cuya combinación da lugar a la percepción del
espectro de colores.
- Situación: Especialmente concentrados en la fóvea (zona central de la
retina).
- Ventaja: Alta agudeza visual, necesaria para ver detalles sutiles.
Bastones
- Función principal: Visión con baja iluminación (visión escotópica),
percepción del movimiento y gran sensibilidad a la luz tenue.
- Color: No distinguen colores con precisión; su participación es más
relevante en la visión periférica y condiciones de oscuridad.
- Distribución :_ Más numerosos que los conos en la retina periférica,
proporcionando mayor sensibilidad en la oscuridad pero menor nitidez.
Distribución de los Fotorreceptores en la Retina
- Fovea: Zona central de la retina que contiene únicamente conos (máxima agudeza
visual).
- Retina periférica: Incluye toda la retina excepto la fóvea.
- Contiene tanto bastones como conos, pero con predominio de bastones.
- La mayoría de los aproximadamente 120 millones de bastones y 6 millones de
conos se sitúan en la periferia.
- Punto ciego: Área de la retina sin receptores, donde sale el nervio óptico.
- No somos conscientes de él en condiciones normales porque el cerebro "rellena"
la información faltante, dando continuidad a la imagen.
Adaptación a los Cambios de Luz
Sobre la adaptación a los cambios de luz, al pasar de un entorno muy iluminado a uno
oscuro, inicialmente cuesta ver, pero la sensibilidad aumenta progresivamente,
permitiéndonos distinguir formas tras unos minutos.
Dos Etapas en la Adaptación a la Oscuridad
- Etapa rápida (3-4 min): Aumento inicial de la sensibilidad, principalmente por
la acción de los conos.
- Etapa lenta (7-30 min): Los bastones superan a los conos en sensibilidad,
dominando la visión nocturna.
Curva de adaptación a la oscuridad: Muestra como la sensibilidad incrementa con
el tiempo en la oscuridad.
- Al principio, visión controlada por conos (sensibilidad
limitada, pero rápida adaptación).
- Después de aprox. 7 minutos, la sensibilidad de los
bastones supera a la de los conos, continuando la
adaptación hasta unos 20-30 min, cuando alcanzan su
máxima sensibilidad.
Ejemplo práctico:
En un cuarto oscuro después de apagar la luz, al inicio no ves casi nada. Tras pocos
minutos, reconoces objetos. Esto se debe a la curva de adaptación: primero tus
conos hacen parte del trabajo, luego los bastones toman el relevo.
- Regeneración del pigmento: En la oscuridad, retinal y opsina vuelven a unirse,
restaurando la sensibilidad.
- Pigmento visual: Moléculas sensibles a la luz en conos y bastones. Al recibir luz,
sufre un proceso químico (isomerización) que inicia la transducción.
- Decoloración del pigmento: Ocurre cuando la luz separa las partes de la
molécula (retinal y opsina).
¿Y por qué los bastones tardan casi 30 minutos en alcanzar su máxima sensibilidad en
comparación con los 3 a 5 minutos que tardan los conos?
En el funcionamiento del pigmento visual que emplea cada tipo de fotorreceptor. La
adaptación a la oscuridad de los conos es más rápida que la de los bastones porque se
regenera más rápidamente el pigmento visual de los conos que el de los bastones.
Diferencia clave: La regeneración del pigmento de los bastones es más lenta que la de
los conos, razón por la cual la adaptación completa a la oscuridad (dominio de los
bastones) lleva más tiempo.
Convergencia Neuronal en la Retina
Los fotorreceptores no conectan individualmente y de forma directa a una célula
ganglionar; en muchos casos, varias células convergen hacia menos células de la
siguiente capa. Esto afecta la sensibilidad y la resolución visual.