Documento de Universidad sobre Aspectos Evolutivos e Intervención Educativa en la Deficiencia Motórica. El Pdf explora los fundamentos psicopedagógicos y del desarrollo de la discapacidad motora, analizando alteraciones del lenguaje y comunicación, incluyendo sistemas alternativos y aumentativos (SAAC) para Psicología.
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A lo largo del siguiente tema vamos a tratar de ofrecer un marco general sobre los diferentes ámbitos de desarrollo para poder establecer el marco de partida para el análisis de las dificultades motoras.
Es importante ser conscientes de cual es el desarrollo normativo para poder detectar posibles dificultades en el presente o futuras a través de pequeños o severos signos de alerta. Una de las cuestiones fundamentales para la atención temprana es la detección precoz.
La discapacidad motora se refiere a las limitaciones o dificultades que una persona puede experimentar en relación con el movimiento y la coordinación de su cuerpo. Esta condición puede ser causada por una variedad de factores, como lesiones, enfermedades congénitas o adquiridas, trastornos neuromusculares y otros problemas de salud. Las discapacidades motoras pueden afectar la capacidad de una persona para moverse, realizar tareas cotidianas y participar en actividades sociales y recreativas.
Es por ello que, como docentes, debemos tener en cuenta algunos de los signos de alerta de una discapacidad motora en un niño pueden variar según la causa subyacente y la edad del niño. Sin embargo, aquí hay algunos signos generales que podrían indicar la presencia de una discapacidad motora:
6. Dolor crónico o malestar al movimiento: Si un niño experimenta dolor crónico o malestar al movimiento, esto puede indicar una discapacidad motora o un problema musculo esquelético subyacente.
7. Dificultades para escribir o dibujar: Si un niño tiene problemas significativos al escribir o dibujar, como dificultades para sostener un lápiz o para trazar líneas rectas o curvas, esto podría ser un indicador de una discapacidad motora.
8. Dificultades para participar en actividades físicas o deportes: Un niño que tiene dificultades para participar en actividades físicas, deportes u otras actividades que requieren coordinación y habilidades motoras, podría tener una discapacidad motora.
Es importante tener en cuenta que algunos niños pueden tener retrasos temporales en el desarrollo motor que se resuelven con el tiempo o con la terapia adecuada. Sin embargo, si observa varios de estos signos en un niño, es importante buscar la evaluación de un profesional de la salud, como un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional o un médico especializado en medicina del desarrollo, para determinar si hay una discapacidad.
Tal y como indican Marchesi, Coll y Palacios (2017), la función motora está enfocada a relacionarse con el mundo en dos direcciones: mediante movimientos del cuerpo y de objetos (desarrollo motor) y mediante gestos y vocalizaciones (desarrollo comunicativo-lingüístico).
La mayor o menor duración de cada etapa evolutiva dependerá de cada persona, influyendo el grado de afectación, la calidad de los apoyos e intervenciones recibidos y la capacidad intelectual para buscar y utilizar estrategias compensadoras.
En primer lugar, para poder determinar que hay algún problema en el desarrollo, es necesario conocer cuál es la normalidad de este, en la siguiente tabla se puede observar una pequeña descripción general del desarrollo a lo largo de los primeros seis años de vida.
Tabla 1. Hitos del desarrollo Edad Descripción Un mes Movimientos automáticos (sonrisa) Dos meses Sonrisa social
Tres meses Pierde reflejo de prensión, percibe la voz humana Cuatro meses Prensión palmar, balbuceo Seis meses Es capaz de sentarse, sostener e intercambiar objetos, reconoce su nombre Siete meses Vocalizaciones espontáneas Ocho meses Palmas. Rechazo a personas que no resultan familiares Nueve meses Gateo. Se sostiene de pie con apoyo. Colabora al vestir. Inicia la pinza Diez meses Hace la pinza. Encadena monosílabos Diez-doce meses Comprende palabras. Capaz de decir algunas. Caminar 12-14 meses Marcha libre 14-18 meses Lenguaje referencial. Sube y baja escaleras con apoyo 18 meses Vocabulario bien articulado de unas 10 palabras Dos años Incrementa vocablos y frases elementales. Corre Dos a tres años Frases simples, pronombres, verbos, adjetivos y adverbios Tres años Copia círculos Finales del tercer año Estructura gramatical con 3 elementos (sujeto-verbo- complemento) Cuatro años Copia cuadrado. Salta Cinco años Brinca y copia triángulo Seis años Lenguaje completo Nota: Hitos del desarrollo, de Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, en Asociación Americana de Psiquiatría ,2015.
Los niños/as con discapacidad motora, pueden tener afectadas en mayor o menor grado las distintas áreas del desarrollo, y puede que por su propia discapacidad o por las repercusiones en el desarrollo
motor y en el comunicativo-lingüístico, también se vean afectadas el área cognitiva y el área socioafectiva. A continuación, veremos cada una de ellas.
Conocer detalladamente todas las características del desarrollo de nuestro alumnado con discapacidad motora (dificultades y capacidades), nos va a posibilitar introducir los cambios necesarios en el entorno escolar. En este sentido va a ser muy importante la información médica, la del equipo de orientación educativa y psicopedagógica (EOEP) específico de la discapacidad motora y la del fisioterapeuta que atiende al niño.
Obviamente las dificultades en el desarrollo motor son las más características de este alumnado. Su desarrollo motor está determinado por limitaciones posturales, de capacidad manipulativa, desplazamiento, etc., lo que se traduce en un desarrollo deficitario de la autonomía.
Como se ha descrito en el tema anterior, las dificultades motoras van a depender del tipo y grado de la lesión, también dependerá del momento de aparición de la lesión (prenatal, perinatal, postnatal) y de la cantidad y calidad de las interacciones con el entorno. Pese a las limitaciones o dificultades que pueda tener un niño con discapacidad motriz, el hecho de no alcanzar algún patrón evolutivo (gateo, manipulación, etc ... ) no significa que el desarrollo se detenga. Por ello, en todos los casos que nos ocupen, aunque el desarrollo sea más lento, se caracterizará por una progresión que sigue una secuencia distinta a un ritmo más lento y en la que se utilizan estrategias compensadoras de la función perdida.
Todos los patrones de movimiento básicos (sentarse, girarse, ponerse de pie, andar, etc.) se desarrollan en la medida en que el tronco es capaz de compensar el desequilibrio producido por cualquier movimiento de la cabeza o los miembros; de ahí la importancia del control del tronco como condición para el equilibrio postural. En los casos en que no llegue a conseguirse un equilibrio postural, deben establecerse las adaptaciones oportunas para que, almenos, se mantenga contacto visual y táctil con los objetos y personas de su entorno. Por otro lado, la dificultad para controlar de forma voluntaria movimientos globales y finos, también conlleva limitadas posibilidades de explorar, manipular e intercambiar experiencias con objetos y personas del entorno.
En resumen, las diferencias que se suelen presentar en el desarrollo motriz se centran
- Alteraciones en el movimiento: patrones que imposibilitan o dificultan el movimiento. - Alteraciones en la motricidad gruesa (andar, correr, saltar ... ) y en la motricidad fina(hacer la pinza, apilar ... )
Es importante deshacerse de la idea de que un niño/a con discapacidad motora no puede realizar tareas que requieran movimiento, a pesar de las dificultades que pueda tener para desplazarse y manipular objetos con autonomía, debemos siempre partir de lo que el niño/a puede hacer, de sus capacidades. De esta forma, con los recursos metodológicos y materiales oportunos y con adaptaciones de los elementos básicos del currículum, se podrá potenciar al máximo las posibilidades de movilidad.
Es muy importante tener en cuenta que la discapacidad motora no conlleva necesariamente una afectación cognitiva, aunque entre los alumnos con discapacidad motora existe un porcentaje más elevado de discapacidad intelectual que entre la población no afectada. Los retrasos que se pueden dar en el desarrollo cognitivo pueden ser por distintos motivos:
. Reducción del campo de experiencias, manipulación e interacción con el entorno físico y social.
La adquisición de determinados conceptos pasa por distintas fases, siendo la más fundamental la interacción del niño con los objetos en distintas situaciones. La carencia de estas experiencias en el alumnado con discapacidad motora es debida al menor número de oportunidades para desplazarse, manipular y comunicarse, lo que dificulta que adquieran aquellos conceptos básicos necesarios para posteriores aprendizajes.
Como se comentaba anteriormente, las experiencias sensoriomotoras de este alumnado pueden ser muy limitadas o distintas a las de los demás alumnos por las dificultades de manipulación, control y