Desarrollo Socioafectivo: Tema 3, Desarrollo Moral en Psicología

Documento sobre Desarrollo Socioafectivo - Tema 3: Desarrollo Moral. El Pdf explora el concepto de desarrollo moral y socioafectivo, la adquisición del código moral y estrategias educativas para normas y límites en la Universidad, dentro de la materia de Psicología.

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DESARROLLO
SOCIOAFECTIVO
TEMA 3:
DESARROLLO MORAL
TEMA 3
EL DESARROLLO MORAL
INTRODUCCIÓN
“Moral” es una palabra de origen latino que proviene del término “moris” (costumbre). Se trata del conjunto
de costumbres, creencias, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una
guía para obrar/actuar. Es decir, la moral orienta acerca de qué acciones son correctas (buenas) y cuáles
son incorrectas (malas).
La moralidad se refiere tanto al conjunto de valores y normas morales de una persona como al conjunto de
actos a través de los cuales la persona demuestra su adhesión o su indiferencia ante ellos. Los valores son
de carácter más universal y guían el comportamiento humano y están asociados a conceptos como el
respeto a la vida, la libertad, la justicia, el altruismo,... Mientras que las normas concretan la forma de
actuar en diferentes situaciones.
El desarrollo moral es el proceso mediante el cual una persona va adquiriendo, interiorizando y
configurando su código moral particular y su escala de valores. Este desarrollo es un proceso continuo a lo
largo de la vida, ya que la persona va moldeando su sistema de valores a medida que incorpora nuevos
aprendizajes y experiencias.
Vivimos en un mundo en que las personas tenemos derecho a elegir por nosotros mismos nuestras
propias reglas de actuación, a decidir en conciencia qué convicciones deseamos adoptar y a determinar el
modo como queremos ir configurando nuestra vida personal. Toda persona tiene derecho a decidir por
misma sobre los asuntos que le afectan. La autonomía moral se refiere a esta capacidad para regirse por
leyes propias, por las leyes que hay en la propia conciencia. La autonomía moral se considera la clave para
diferenciar a una persona moralmente madura de la que no lo es, caracterizada por fundamentar su
conducta en la norma o ley establecida por otros. Por ello, la autonomía moral es el principal objetivo de la
educación moral.
La capacidad de una persona para decidir por misma, se fundamenta en la formación de sus valores,
que son las convicciones desde las que percibe e interpreta la realidad, a los demás y a ella misma. Desde
ellos evalúa las situaciones, a las personas y a ella misma, y en base a esta evaluación, toma sus propias
decisiones y adopta determinados comportamientos. En este sentido, la educación en valores facilita la
toma de decisiones y la adopción de comportamientos adecuados y aceptados por la sociedad en la que
el sujeto vive y se desarrolla, lo que permite su integración en ella.
La educación en unos valores morales concretos es necesaria porque son clave para organizar nuestra
vida colectiva y para garantizar una convivencia pacífica y exenta de conflictos. Valores como la libertad, la
igualdad, la solidaridad, la tolerancia, la justicia, la responsabilidad, son la esencia de lo que se considera
verdaderamente humano y constituyen la base del crecimiento personal de los individuos.
No obstante, la educación para la autonomía moral no puede fundamentarse en la mera adaptación de los
individuos a las normas y dictados de la sociedad en la que viven, sino en el enfrentamiento a los mismos
por parte del alumno/a desde una actitud de análisis, fomentando su espíritu crítico, su capacidad de
diálogo, su capacidad para resolver conflictos y su autocontrol. Todo ello con el fin de promover en el
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DESARROLLO SOCIOAFECTIVO

DESARROLLO MORAL

INTRODUCCIÓN
"Moral" es una palabra de origen latino que proviene del término "moris" (costumbre). Se trata del conjunto
de costumbres, creencias, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una
guía para obrar/actuar. Es decir, la moral orienta acerca de qué acciones son correctas (buenas) y cuáles
son incorrectas (malas).

La moralidad se refiere tanto al conjunto de valores y normas morales de una persona como al conjunto de
actos a través de los cuales la persona demuestra su adhesión o su indiferencia ante ellos. Los valores son
de carácter más universal y guían el comportamiento humano y están asociados a conceptos como el
respeto a la vida, la libertad, la justicia, el altruismo, ... Mientras que las normas concretan la forma de
actuar en diferentes situaciones.

El desarrollo moral es el proceso mediante el cual una persona va adquiriendo, interiorizando y
configurando su código moral particular y su escala de valores. Este desarrollo es un proceso continuo a lo
largo de la vida, ya que la persona va moldeando su sistema de valores a medida que incorpora nuevos
aprendizajes y experiencias.

Vivimos en un mundo en que las personas tenemos derecho a elegir por nosotros mismos nuestras
propias reglas de actuación, a decidir en conciencia qué convicciones deseamos adoptar y a determinar el
modo como queremos ir configurando nuestra vida personal. Toda persona tiene derecho a decidir por sí
misma sobre los asuntos que le afectan. La autonomía moral se refiere a esta capacidad para regirse por
leyes propias, por las leyes que hay en la propia conciencia. La autonomía moral se considera la clave para
diferenciar a una persona moralmente madura de la que no lo es, caracterizada por fundamentar su
conducta en la norma o ley establecida por otros. Por ello, la autonomía moral es el principal objetivo de la
educación moral.

La capacidad de una persona para decidir por sí misma, se fundamenta en la formación de sus valores,
que son las convicciones desde las que percibe e interpreta la realidad, a los demás y a ella misma. Desde
ellos evalúa las situaciones, a las personas y a ella misma, y en base a esta evaluación, toma sus propias
decisiones y adopta determinados comportamientos. En este sentido, la educación en valores facilita la
toma de decisiones y la adopción de comportamientos adecuados y aceptados por la sociedad en la que
el sujeto vive y se desarrolla, lo que permite su integración en ella.

La educación en unos valores morales concretos es necesaria porque son clave para organizar nuestra
vida colectiva y para garantizar una convivencia pacífica y exenta de conflictos. Valores como la libertad, la
igualdad, la solidaridad, la tolerancia, la justicia, la responsabilidad, son la esencia de lo que se considera
verdaderamente humano y constituyen la base del crecimiento personal de los individuos.

No obstante, la educación para la autonomía moral no puede fundamentarse en la mera adaptación de los
individuos a las normas y dictados de la sociedad en la que viven, sino en el enfrentamiento a los mismos
por parte del alumno/a desde una actitud de análisis, fomentando su espíritu crítico, su capacidad de
diálogo, su capacidad para resolver conflictos y su autocontrol. Todo ello con el fin de promover en el
2alumno/a la capacidad para regir su vida personal desde sus propias convicciones, elaboradas desde el
razonamiento y la reflexión, sin estar supeditado a la moral de otras personas.

Para favorecer el desarrollo moral se deberán ofrecer a la niña o al niño oportunidades y experiencias que
le ayuden a pasar de la obediencia a la decisión propia.

El alumn@, a través de su experiencia, selecciona, elige y hace suyo un sistema de valores, un sistema de
normas y principios que le ayuda a desarrollar su conciencia moral. De ahí la complejidad de la educación
en valores, pues no basta con la simple exposición a los mismos, sino que se necesita la interiorización de
éstos por parte de cada persona. En la interiorización de los valores que realiza cada individuo tienen una
importancia fundamental las experiencias que tiene en relación a ese valor y los sentimientos y emociones
relacionadas con las mismas.

El niñ@ puede aprender la conducta moral de dos formas:

  • Enseñanza directa - enseñar lo que está bien de lo que está mal, por medio de refuerzo positivo,
    elogios o aprobaciones sociales.
  • Por imitación - observan y toman como modelo los valores de otra persona. En principio, estos
    modelos son los padres y familiares más cercanos, los educadores, amigos y medios de
    comunicación. Los modelos más influyentes son los de la primera infancia, ya que si son
    influencias positivas, sus aprendizajes morales serán también positivos, además de duraderos en
    un futuro.

DESARROLLO MORAL EN LA ETAPA INFANTIL

El desarrollo moral está directamente relacionado con los desarrollos social, cognitivo y emocional, de la
siguiente manera:

  • Desarrollo social y desarrollo moral -- el desarrollo moral se da de manera prioritaria, en los años
    escolares, donde las experiencias a nivel social se multiplican, se aprende a negociar, a adoptar
    compromisos, a expresarse, ... Por lo tanto, podemos decir que el desarrollo moral es una prolongación del
    desarrollo social.
  • Desarrollo cognitivo y desarrollo moral -- el desarrollo moral necesita de una base cognitiva sobre la que
    sostenerse, ya que necesita del razonamiento para poder resolver juicios o dilemas morales que se
    plantean.
  • Desarrollo emocional y desarrollo moral -- las emociones sociomorales o autoconscientes empiezan a
    surgir a partir del segundo año de vida. Conforme se va desarrollando la autoconsciencia, va apareciendo
    el sentido moral, el cual ayuda a que aparezcan emociones relacionadas con la culpa, vergüenza, orgullo,
    culpabilidad, confianza, envidia, ...

TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL DESARROLLO MORAL

La mayor parte de los estudios realizados sobre el desarrollo moral se han centrado en exponer a los
individuos a una serie de situaciones conflictivas desde el punto de vista moral, ante las cuales debían
decidir cuál era la actuación u opción más correcta y razonar el porqué de dicha decisión, estudiando
posteriormente los principios y valores en los que se habían basado los sujetos para tomar sus decisiones.
Existen diferentes enfoques que analizan cómo niños y niñ@s interiorizan las normas morales de la
sociedad y las hacen suyas. Los enfoques más importantes son:

Enfoque biológico - consideran que los valores están implícitos en la propia herencia genética para
asegurar la supervivencia.
Enfoque psicoanalítico - consideran que el desarrollo moral se construye desde la afectividad (Freud,
Erikson y Hartman)
Enfoque del aprendizaje social - consideran que el desarrollo moral se construye por factores
ambientales, y por las experiencias que viven los niños y las niñas. Imitan a un modelo, es decir, a personas
que son significativas para ellos (Bandura y Hoffman)
Enfoque cognitivo - consideran que el desarrollo moral se construye por la capacidad cognitiva de los
niñ@s y las interacciones con el medio ambiente. Los niñ@s construyen sus valores y sus normas morales
(Piaget y Kohlberg).

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JEAN PIAGET: EL DESARROLLO DEL JUICIO MORAL

En 1932 Piaget publicó un artículo titulado "El juicio moral del niño" en el que expuso las conclusiones de
unos trabajos en los que proponía a sujetos de diferentes edades que realizaran un juicio moral sobre la
actuación de determinados niñ@s ante una situación concreta. A partir de estos trabajos, determinó la
existencia de tres grandes estadios en el desarrollo moral:

  1. Periodo de la moral heterónoma (hasta los 7 u 8 años).
    En este periodo el niñ@ demuestra respeto por las reglas y las normas que le vienen impuestas
    desde fuera. Estas reglas son independientes de él/ella y las cumple por imposición de las
    personas adultas que tiene a su alrededor. A esta edad, las contempla como unas reglas
    sagradas, inmutables y permanentes, que han de ser consideradas por todas las personas de la
    misma forma y que siempre se deben obedecer.
    En este momento, los niñ@s tienen un concepto moral estricto, es decir, las cosas son correctas
    o incorrectas, buenas o malas, no hay término medio. Juzgan las acciones, tanto las propias
    como las de los demás, por las consecuencias que éstas producen, no por las intenciones que
    persiguen.
    El niñ@ con moral heterónoma piensa que todo el mundo ve y valora las cosas igual que él ya
    que no es capaz de ponerse en el lugar de otro, pues todavía está muy determinado por su
    egocentrismo.
  2. Periodo de la moral igualitaria progresiva (entre los 8 y los 11 años).
    Se trata de un estadio intermedio en el que se conjugan características propias del primer y del
    tercer estadio.

Periodo de la moral autónoma

En esta etapa ya se han interiorizado las reglas, con lo que los niñ@s ya empiezan a actuar
siguiendo sus propios criterios y no las imposiciones externas. Pueden comprender diferentes
maneras de valorar las cosas, ya que son capaces de darse cuenta de que no existe un único
patrón moral inamovible, pues lo que para ellos puede parecer correcto, para otra persona
puede no serlo.
En la valoración de los actos de los demás, tendrá en cuenta las intenciones y no únicamente
las consecuencias de los mismos. También es capaz de entender que las reglas están hechas
por las personas y, por lo tanto, pueden ser cambiadas, incluso por él mismo.
A partir de sus estudios Piaget llegó a la conclusión de que, en el desarrollo moral de las personas,
la cooperación mutua con los demás es fundamental.

Ejemplo 1 de juicio moral

a) Un niño que se llama Juan está en su habitación. Le llaman para cenar. Entra en el comedor. Pero
detrás de la puerta había una silla. Sobre la silla había una bandeja y sobre la bandeja quince tazas.
Juan no podía saber que todo esto estaba detrás de la puerta. Entra: la puerta golpea la bandeja y se
rompen las quince tazas.
b) Había una vez un niño que se llamaba Henri. Un día que su mamá no estaba quiso coger confitura
del armario. Se subió a una silla y alargó el brazo. Pero la confitura estaba muy arriba y no pudo
comerla. Lo que ocurrió fue que al intentar cogerla golpeó una taza. La taza se cayó y se rompió.

Ejemplo 2 de juicio moral

a) Había un niño que se llamaba Jules. Su papá no estaba. Entonces Jules tuvo la idea de divertirse
con el tintero de su papá. Jugó un momento con la pluma y después manchó un poquito el paño de la
mesa.
b) Un niño que se llamaba Augusto, vio que el tintero de su papá estaba vacío. Un día que su papá
había salido se le ocurrió, para hacerle un favor, llenar el tintero para que el papá encontrara tinta al
volver. Pero, al abrir la botella de tinta, hizo una gran mancha en el paño de la mesa.

Ejemplo 3 de juicio moral

a) Había una vez una niña que se llamaba María. Quiso darle una sorpresa a su mamá y cortarle un
patrón. Pero como no sabía usar bien las tijeras, se hizo un agujero grande en el vestido.
b) Una niña que se llamaba Margarita, un día que su mamá había salido, fue a buscar las tijeras.
Estuvo jugando con ellas un momento y, como no sabía utilizarlas, se hizo un agujero en el vestido.
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