Documento de Paula Pla sobre "A la fresca", un proyecto de diseño que explora la moda sostenible y genderless. El Pdf, de nivel universitario, aborda la crisis de valores y la importancia de la sostenibilidad, incluyendo el mono mecánico y la bata, con referencias históricas y culturales.
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Proyecto realizado por: Paula Pla
Todos somos lienzos en blanco compuestos por colores únicos y pinceladas irrepetibles. Una expresión artística llena de intenciones.
Como punto de partida de este proyecto tenía la necesidad de mostrar una parte de mí, de mi familia, de mi tierra, de mis recuerdos y de mi infancia. Esta colección nace de un viaje introspectivo para reconectarnos con nuestras raíces, arraigadas en la tierra y la naturaleza que nos vio crecer. La colección no es una simple expresión de moda si no un viaje íntimo y personal hacia los recuerdos y valores que han moldeado nuestra identidad. Con ella se quiere recuperar momentos que nos han marcado en nuestra vida aunque sean pequeños detalles. Por ello, la inspiración principal son mis propios abuelos y su vínculo con el campo. También se quiere visibilizar y revindicar un estilo más lento y pausado heredado de ellos. Cada pieza de esta colección lleva consigo una historia tejida con hilos de nostalgia. Cada textura y cada detalle respira la esencia misma de la tierra de la que proviene. Esta propuesta habla de la creación de una marca e-commerce para todo el mundo que quiera llevarla la cual es joven, sencilla, sostenible y ética. En ella se encuentran prendas funcionales, cómodas y hechas con amor cuidando todos los detalles. Valora la individualidad del ser humano para que cada uno experimente su estilo personal y único que a la vez se sienta arropado por nuestra comunidad. Como filosofía de marca anima a comprar menos y hacer una pequeña reflexión para valorar si realmente necesitas o no esa nueva prenda.
La moda no es simplemente una cuestión de expresión estética si no que puede llegar a ser un lienzo sobre el cual los diseñadores cuentan historias. Con esta primera colección de la marca se quiere dar visibilidad a un ritmo de vida mucho más lento, tranquilo y que se para a respirar. Nos invita a valorar la esencia de la vida rural y a las personas que la componen. Muchas veces los pueblos tienen una rica herencia cultural que merece ser reconocida y valorada para que las siguientes generaciones continúen con su legado y así que no caiga en el olvido. Por ello, la colección tiene un gran mensaje de valor a los detalles cotidianos. Es un recordatorio de la importancia que tiene mantener la conexión con nuestras raíces y la tierra. Una invitación a la sostenibilidad y al cuidado del medio ambiente destacando que nuestra conexión con la naturaleza sea esencial para nuestra supervivencia. Las experiencias vividas al cabo de los años me han hecho valorar la importancia que tienen los orígenes para determinar quiénes somos, y, que si no se recuerdan caen en el olvido. Por este motivo quiero realizar una colección la cual se inspira principalmente en mis raíces personales. La tranquilidad de los paisajes, la diversidad de colores, texturas y la simplicidad de la vida rural nos trasladan a la infancia. Despiertan mi creatividad y me inspiran a explorar nuevas formas de expresión. Cada diseño es un homenaje a los lugares que nos vieron crecer y a las personas que marcaron nuestra vida. Nuestros abuelos son lo que quedan de una gran generación que ha vivido multitud de acontecimientos, dificultades, guerras pero también de avances y prosperidad. Además, están llenos de sabiduría y enseñanzas gracias a cada uno de ellos hemos llegado a la sociedad que conocemos, una sociedad que no es perfecta pero que cada vez estará más cerca.
El objetivo de crear la colección se sustenta en llevar a cabo un cambio considerable en la manera que percibimos hoy en día la moda. Por ello se nutre de nuestras propias vivencias y en todo el tiempo vivido junto a nuestros abuelos junto al campo. Revindicando un ritmo de vida mucho más tranquilo, pausado y a la vez más sustentable. Al realizar esta colección también se quiere destacar la importancia de la concienciación medioambiental y la sostenibilidad. Mi objetivo con esta marca es aportar mi granito hacia una industria más consciente y respetuosa. Aunque a día de hoy es completamente imposible ser 100% sostenible todas las acciones que se hacen pueden ayudar a estar más cerca de ese objetivo. Con esta colección se pretende diseñar y crear prendas que perduren en el tiempo como ocurría con nuestros abuelos y evitar esos armarios repletos de ropa (algunas de ellas incluso con etiquetas y sin estrenar) que hoy en día podemos encontrar en la mayoría de las casas. En el mundo en que vivimos se valora por lo general la cantidad antes que la calidad y el paso de las prendas por nuestras vidas con una rapidez desmesurada. Al tratarse de un tema que apela tanto con las emociones se quiere conseguir conectar de una manera genuina con los recuerdos y la infancia de quien quiera formar parte de ella. En conclusión, el objetivo de esta colección es una llamada incluso casi una alerta para volver a agarrarse a las raíces y valores personales de una generación más pausada, un estilo de vida que perdure y pueda ser sostenible, a ralentizar y desacelerar el ritmo de vida y así valorar realmente la felicidad que encontramos en los pequeños detalles.
Con este nombre se esconde Paula Pla una joven con todos sus recuerdos de la infancia vividos junto a su familia en su pueblo natal de Ontinyent en el cual crecí rodeada de naturaleza. Los veranos estaban llenos de experiencias compartidas con mis primos trasteando y experimentando nuevas aventuras en cada instante. Mi colección transmite la esencia de la moda, a volver la vista a tiempos pasados junto a la sabiduría de los que han vivido de un modo más sencillo y calmado en el que lo robusto, funcional y duradero era parte de la belleza de la imperfección. En definitiva, mis abuelos los cuales me enseñaron el valor de las cosas duraderas mediante la reutilización y reparación de las mismas.
Si cogemos a un árbol como referencia podemos apreciar como su tronco es duro mientras que sus ramas crecen y crecen expandiéndose hacía los rayos del sol pero si nos paramos a pensar en las raíces son verdaderamente la parte más importante, ya que, son las encargadas de nutrir y sostener al árbol. Las raíces permiten que el árbol viva y le proporcionan la fuerza para que crezca y se haga fuerte. Por lo tanto, el árbol respira para ellas. En nuestro caso no tenemos esas raíces físicas pero tenemos vínculos que nos unen en la vida. La palabra raíz significa fundamentalmente origen. Las raíces de cada uno son componentes esenciales de nuestra identidad que sin querer nos moldean nuestra forma de ser, pensar y actuar. Las raíces personales son el tejido que nos conecta con nuestro pasado, presente y futuro. Por ello siempre hemos oído que nuestras raíces nos ayudan a saber, a entender y a comprender de dónde venimos y quiénes somos.
Si pensamos en lo que para cada uno representa la familia nos vienen a la cabeza multitud de recuerdos, sentimientos, emociones ... Entendemos como familia a un grupo de personas con la que establecemos un vínculo y llegamos a compartir gran parte de nuestra vida. Estas personas son las encargadas de protegernos y cuidarnos en nuestros primeros años de vida. Todos nacemos como un lienzo en blanco que poco a poco se va pintando. Cada uno recibe un tipo de pincelada y una mezcla concreta de colores que generan tonalidades excepcionales que crean obras únicas y diferentes que definen nuestra personalidad y estilo. Los abuelos son los pilares fundamentales de muchos de nosotros. Son los encargados de enriquecer nuestro presente y conectarnos con el pasado. Gracias a ellos accedemos a nuestras raíces, nos cuentan historias familiares y nos transmiten la historia y la cultura de nuestros antepasados. Sus experiencias nos sirven como grandes aprendizajes y valiosas lecciones de la vida. Su amor incondicional, su cariño y su apoyo nos hacen sentir seguros en sus manos. Son los encargados de impulsarnos a superarnos y ser nuestros bastones en los momentos más difíciles. De ellos hemos aprendido la importancia del cuidado y la reutilización de las cosas antes de desecharlas o el amor por la preservación de la naturaleza como elemento vital de nuestras vidas. Con ellos hemos podido experimentar la importancia que tiene el dar valor a los pequeños detalles cotidianos como puede ser disfrutar de la comida del huerto o de las charletas a la fresca en los días de verano. Son lo que queda de una gran generación que ha vivido multitud de acontecimientos, dificultades y guerras pero también de avances y prosperidad. Además, al estar llenos de sabiduría y enseñanzas gracias a cada uno de ellos hemos llegado a la sociedad que conocemos la cual no es perfecta pero que cada vez estará más cerca.
Mis abuelos. Mis abuelos maternos se llaman Vicente y Paquita (la cual falleció hace tres años) que junto a mi madre fueron los dos referentes más importantes en mi vida para que me dedicara a la moda. Mi abuelo Vicente nació en Bellreguard un pequeño pueblo de la provincia de Valencia, en la Comunidad Valenciana y ubicado en la comarca de la Safor. Vicente era el pequeño de tres hermanos y fruto de una familia muy humilde. Nació en 1940 después de la Guerra Civil Española, el conflicto más sangriento y con muchísimas barbaridades que vivió Europa occidental desde que terminara la Primera Guerra mundial (1918). Prueba de ello fue que a mi bisabuelo lo mataron injustamente quedando mi abuelo huérfano con tan sólo tres meses de vida. Los tiempos de la posguerra dieron lugar a una época muy difícil de su vida sobre todo para mi abuelo siendo el hijo más pequeño y para mi bisabuela que lo tuvo que sacar adelante como pudo. La escasez de dinero y de comida los hizo deambular por varios pueblos hasta que finalmente pudieron establecer su domicilio en Alfafar (pueblo de la Comunidad Valenciana situado en la comarca de la Huerta Sur). Años muy difíciles en los que se aprovechaba todo. Mi