Documento dalla Università sulla Guerra Civile Spagnola: sublevazione militare e dimensione internazionale. Il Pdf analizza la storiografia, lo sviluppo e le conseguenze del conflitto, inclusi gli aspetti politici ed economici dei due schieramenti. Questo Pdf di Storia per l'Università è un materiale didattico ben curato.
Mostra di più9 pagine


Visualizza gratis il Pdf completo
Registrati per accedere all’intero documento e trasformarlo con l’AI.
HISTORIA DE ESPAÑA
BLOQUE 10
BLOQUE 10. LA GUERRA CIVIL: LA SUBLEVACIÓN MILITAR Y EL ESTALLIDO DE
LA GUERRA. LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DEL CONFLICTO
1. La Guerra Civil: aproximación a la historiografia sobre el conflicto. Desarrollo de la guerra
y consecuencias
1.1. La Guerra civil: aproximación a la historiografía sobre el conflicto
La historiografía sobre la Guerra Civil Española (1936-1939) ha experimentado una evolución
significativa desde el conflicto hasta la actualidad, reflejando diversos enfoques y perspectivas
analíticas.
Apertura y Nuevas Perspectivas (1950-1970): A partir de los años cincuenta, historiadores
hispanistas anglosajones, comenzaron a estudiar el conflicto con mayor objetividad y rigor
histórico como son Hugh Thomas, La Guerra Civil española, y Gabriel Jackson, La república
española y la Guerra Civil, ofrecieron análisis detallados que se alejaban de las narrativas oficiales,
incorporando enfoques políticos y sociales. Autores españoles que estudian el bando republicano
como Manuel Tuñón de Lara, La España del siglo XX, o Ricardo de la Cierva muestra una visión
diferente a la historiografía oficial del régimen franquista en Historia de la Guerra Civil española.
1.2. Desarrollo de la guerra
Aunque las reuniones conspirativas ya habían comenzado a finales de 1935 fue el triunfo del
Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 lo que disparó la conspiración contra el nuevo
Gobierno. Varias tramas conspirativas se canalizaron a través de la UME (Unión Militar Española)
dirigida por el general Sanjurjo desde su exilio en Portugal. Pero la auténtica dirección y planificación
del levantamiento militar fue dirigido por el general Mola desde su comandancia en Pamplona donde
se había ganado el apoyo del requeté, brazo armado del carlismo. El propio general Mola firmaba sus
instrucciones como El Director.HISTORIA DE ESPAÑA
BLOQUE 10
El Gobierno del Frente Popular conocía la situación, pero no tenía la información completa acerca de
las intenciones e identidades de los golpistas, para intentar frenar la organización del golpe de Estado
destino a los militares claramente opositores a lugares alejados como fueron islas Canarias general
Franco o islas Baleares al general Goded. Se debe tener en cuenta que este golpe de Estado es de
carácter militar con poca participación significativa del entramado civil
El asesinato de José Calvo Sotelo (Renovación Española) el 13 de julio de 1936 precipitó los
acontecimientos. El 17 de julio la guarnición de Melilla se sublevó y declaró el estado de guerra en el
protectorado marroquí que se extendió el 18 por todo el país. El golpe de Estado fracasó porque los
sublevados no consiguieron el respaldo de la totalidad de las fuerzas armadas y la acción conjunta de
militares, guardias civiles y de asalto, y de las organizaciones obreras que impide que los sublevados
se hicieran con el Gobierno, sumada a la incapacidad gubernamental para derrotar a los rebeldes
durante las primeras horas y a la decisión de las autoridades republicanas de repartir armas entre las
organizaciones convirtieron lo que los conspiradores habían considerado un golpe de Estado en una
Guerra Civil que duraría tres años (1936-1939).
El fracaso del levantamiento provocó la división de España en dos bandos que se pueden estudiar
desde diferentes aspectos:
Social y político. Las fuerzas políticas que se sumaron al levantamiento militar fueron la CEDA,
Falange, los carlistas, los monárquicos alfonsinos y la Lliga de Catalunya. También se sumaron
Alfonso XIII y su hijo Juan ayudaron economicamente junto a aristocratas y empresarios como
Ybarra, Urquijo, March, Domecq y el duque de Alba. Por el contrario, el proletariado urbano, los
jornaleros rurales y las clases medias progresistas integraron el grueso de la resistencia popular a
la sublevación. El católico PNV optó en el último momento (con muchas discusiones internas)
unirse a la defensa del régimen republicano como única forma de conseguir el anhelado estatuto
de autonomía. Hubo intelectuales que con mayor o menor entusiasmo apoyaron al bando
franquista: Ortega y Gasset, Azorín, Pío Baroja, Eugenio D'Ors, Gregorio Marañón, Jorge Guillén
y otros. Permanecieron fieles a la República Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Miguel
Hernandez, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Pablo Picasso, Juan Gris, Ramón J. Sender y Luis Buñuel.
Las causas de la guerra. Los motivos fueron múltiples y complejos, y no es posible simplificar la guerra
como un enfrentamiento entre ricos y pobres, derecha e izquierda o católicos contra los que no lo
eran, hubo tres motivos principales:
Militarmente distinguimos tres fases de la Guerra Civil:
Primera fase: Lucha por Madrid (17 de julio de 1936 marzo de 1937).
El general Franco, jefe de la comandancia de Canarias, se trasladó desde Las Palmas a Marruecos para
ponerse al frente del ejército de África que era el más numeroso (unos 50.000 hombres entre
mercenarios marroquíes y legionarios) y mejor preparado. Consiguió trasladar a este ejército a la
Península en un puente aéreo con aviones alemanes e italianos ya que el Estrecho de Gibraltar
estaba bloqueado por la Armada republicana (julio-agosto 1936). El ejército de África sometió con
facilidad los conglomerados republicanos que le hacían frente, adueñándose de toda Andalucía
Occidental y, únicamente, en Badajoz encontró resistencia, que reprimió con extremada crueldad.
Ocupada la ciudad, Franco conseguía el enlace con el ejército del norte, dirigido por el general Mola.
En el norte, las tropas de Mola, avanzando desde Navarra, habían ocupado Irún y San Sebastián
(septiembre 1936) y ante la resistencia de las milicias vascas en Vizcaya se habían dirigido hacia Madrid.
Las fuerzas militares sublevadas se dirigieron hacia Madrid desde el Norte dirigidas por el general Mola
y desde el sur tras haber conseguido la liberación del Alcázar de Toledo. Pero se encontraron con una
fuerte resistencia de unos 20.000 milicianos republicanos en la sierra de Guadarrama y en la propia
capital donde en la segunda semana de noviembre de 1936, cuando comenzaron los bombardeos